Hospital: Hospital de León
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Maria Covadonga Álvarez Fernández, María Covadonga Álvarez Fernández, Noanca Alonso Fernández, María Ángeles Luceño Ros, Juan Antonio Morbelli, María Pérez Rodríguez, María Carmen Magdaleno Álvarez,
Presentación:
Se presenta el caso de una mujer de 67 años con dolor abdominal de 12 horas de evolución. No presenta fiebre ni refiere vómitos. En la analítica de sangre se obtiene una PCR elevada (55) y leucocitosis con desviación izquierda. En la radiografía simple de tórax en bipedestación se identifican signos de neumoperitoneo, visualizando una región radiolúcida por debajo del diafragma. En el TC de abdomen con administración de contraste oral e intravenoso se aprecia moderado neumoperitoneo de predominio en la región anterior del abdomen, fundamentalmente en hemiabdomen superior. También se observa moderada cantidad de ascitis de atenuación aumentada sugestivo de detritus o restos hemáticos, distribuida por todos los compartimentos intraperitoneales con ligero realce del peritoneo parietal en flancos y pelvis, compatible con peritonitis. Además se aprecia un engrosamiento y realce circunferencial de la pared del antro gástrico con perforación de sus paredes superior y posterior, que sugiere úlcera gástrica y patología inflamatoria, sin poder descartar que se trate de una neoplasia ulcerada. Estos hallazgos asocian edema difuso de asas de intestino delgado.
Discusión:
Las úlceras gástricas son la causa principal de perforación del tracto gastroduodenal seguido por neoplasias malignas necróticas o ulceradas, aunque cada vez son menos frecuentes debido a la mejoría de las técnicas diagnósticas y del manejo del diagnóstico precoz. Los principales hallazgos en tomografía computarizada (TC) que deben hacernos sospechar una perforación gastroduodenales y nos ayudan a diagnosticarla son: – Signos directos: extravasación de contraste oral, defecto focal de la pared, defecto focal en reconstrucciones multiplanares. – Signos indirectos: aire libre supramesocólico, burbujas de gas adyacentes a la pared, líquido libre, engrosamiento parietal segmentario, trabeculación de la grasa y abscesos, que nos ayudarán a la hora de identificar la localización de la perforación. La introducción de la TCMD, los cortes finos y las reconstrucciones MPR de alta resolución nos permiten apreciar más fácilmente mínimas cantidades de neumoperitoneo, además de poder identificar la causa y el lugar de la perforación.
Conclusión:
Las úlceras gástricas son la causa principal de perforación del tracto gastroduodenal seguido por neoplasias malignas necróticas o ulceradas, aunque cada vez son menos frecuentes debido a la mejoría de las técnicas diagnósticas y del manejo del diagnóstico precoz. Los principales hallazgos en tomografía computarizada (TC) que deben hacernos sospechar una perforación gastroduodenales y nos ayudan a diagnosticarla son: – Signos directos: extravasación de contraste oral, defecto focal de la pared, defecto focal en reconstrucciones multiplanares. – Signos indirectos: aire libre supramesocólico, burbujas de gas adyacentes a la pared, líquido libre, engrosamiento parietal segmentario, trabeculación de la grasa y abscesos, que nos ayudarán a la hora de identificar la localización de la perforación. La introducción de la TCMD, los cortes finos y las reconstrucciones MPR de alta resolución nos permiten apreciar más fácilmente mínimas cantidades de neumoperitoneo, además de poder identificar la causa y el lugar de la perforación.
Bibliografía:
– Dario Picone MD, Roberta Rusignuolo, MD, Federica Midiri, MD, et al. Imaging Assessment of Gastroduodenal Perforations. Semin Ultrasound CT MRI. 2016; 37:16-22. – Cadenas Rodríguez L, Martí de Gracia M, Saturio Galán N, Pé