Hospital: Hospital General Universitario Reina Sofía (Murcia)
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: María del Mar Iglesias González, Carla Fuster Such, Juan Bautista López Martín, Sandra Sánchez Jiménez, Maria del Carmen Ojados Hernández, Juan Francisco Martín Ruiz,
Presentación:
Varón de 57 años con antecedentes de HTA mal controlada, que acude a Urgencias por dolor torácico opresivo, no irradiado y sudoración profusa de una hora de evolución. Al realizar la exploración se objetivó hipertensión de 154/72 mmHg en brazo derecho, ausencia de pulso radial izquierdo y ECG normal. Se tomó medida de tensión arterial en brazo izquierdo con valor de 68/45 mmHg, con sospecha inicial de coartación aórtica. Se realizó ecocardiograma en Hemodinámica por servicio de UCI, observando una imagen lineal hiperecogénica en raíz aórtica, que podría corresponder con un flap intimal. Debido a la alta sospecha clínica y ecocardiográfica de síndrome aórtico agudo, se realizó angioTC de aorta con contraste intravenoso, en el que se identificó disección de aorta desde la raíz hasta la bifurcación de las arterias ilíacas comunes (tipo A de Stanford), con extensión al tercio proximal de la izquierda. Se observa afectación y trombosis completa de la arteria subclavia izquierda y origen en la falsa luz del tronco celíaco, arteria renal izquierda con signos de hipoperfusión renal y arteria mesentérica inferior. El paciente fue estabilizado hemodinámicamente y trasladado a centro de referencia para cirugía urgente de sustitución de aorta ascendente y monitorización estrecha en UCI.
Discusión:
La disección aórtica se produce por un desgarro de la capa íntima de la aorta (flap intimal), exponiendo la capa media con salida de flujo sanguíneo pulsátil que diseca ambas capas creando una falsa luz, y con mayor riesgo de extensión longitudinal en pacientes hipertensos. Se presenta clínicamente con un dolor torácico severo, de instauración brusca y carácter migratorio. Otros signos clínicos que podrían orientar el diagnóstico son el déficit de pulsos periféricos y la presencia de soplo cardíaco aórtico. Cuando hay afectación de ramas de la aorta ascendente podemos encontrar pseudohipotensión por afectación de la arteria subclavia, como es el caso de nuestro paciente; síntomas neurológicos de isquemia aguda por afectación de arterias carótidas e incluso infarto de miocardio por afectación de las arterias coronarias. Estos síntomas no son específicos de la disección aórtica, sino que también se presentan en otros síndromes aórticos agudos, como el hematoma intramural, la úlcera aórtica penetrante o la ruptura de aneurisma aórtico, por lo que la realización de una prueba de imagen es esencial para confirmar el diagnóstico. La técnica de imagen de elección consiste en un TC simple (para descartar hematoma intramural) y angioTC de aorta completa con adquisición ‘bolus tracking’, para el diagnóstico, seguimiento y planificación quirúrgica. La clasificación de la disección aórtica más utilizada es la de Stanford, que distingue el tipo A, con afectación de la aorta ascendente, independientemente de su extensión caudal; y el tipo B, que no presenta dicha afectación. La afectación de la aorta ascendente implica mayor riesgo de mortalidad y complicaciones, por lo que requiere una intervención quirúrgica urgente. En el informe radiológico también debemos describir las ramas de la aorta afectas por la disección y que pueden traducir una hipoperfusión de órganos abdominales, permitiendo prevenir futuras complicaciones.
Conclusión:
La disección aórtica se produce por un desgarro de la capa íntima de la aorta (flap intimal), exponiendo la capa media con salida de flujo sanguíneo pulsátil que diseca ambas capas creando una falsa luz, y con mayor riesgo de extensión longitudinal en pacientes hipertensos. Se presenta clínicamente con un dolor torácico severo, de instauración brusca y carácter migratorio. Otros signos clínicos que podrían orientar el diagnóstico son el déficit de pulsos periféricos y la presencia de soplo cardíaco aórtico. Cuando hay afectación de ramas de la aorta ascendente podemos encontrar pseudohipotensión por afectación de la arteria subclavia, como es el caso de nuestro paciente; síntomas neurológicos de isquemia aguda por afectación de arterias carótidas e incluso infarto de miocardio por afectación de las arterias coronarias. Estos síntomas no son específicos de la disección aórtica, sino que también se presentan en otros síndromes aórticos agudos, como el hematoma intramural, la úlcera aórtica penetrante o la ruptura de aneurisma aórtico, por lo que la realización de una prueba de imagen es esencial para confirmar el diagnóstico. La técnica de imagen de elección consiste en un TC simple (para descartar hematoma intramural) y angioTC de aorta completa con adquisición ‘bolus tracking’, para el diagnóstico, seguimiento y planificación quirúrgica. La clasificación de la disección aórtica más utilizada es la de Stanford, que distingue el tipo A, con afectación de la aorta ascendente, independientemente de su extensión caudal; y el tipo B, que no presenta dicha afectación. La afectación de la aorta ascendente implica mayor riesgo de mortalidad y complicaciones, por lo que requiere una intervención quirúrgica urgente. En el informe radiológico también debemos describir las ramas de la aorta afectas por la disección y que pueden traducir una hipoperfusión de órganos abdominales, permitiendo prevenir futuras complicaciones.
Bibliografía:
– Murillo H, Molvin L, Chin AS, Fleischmann D. Aortic Dissection and Other Acute Aortic Syndromes: Diagnostic Imaging Findings from Acute to Chronic Longitudinal Progression. RadioGraphics. 2021; 41(2): 425-446. – Bossone E, LaBounty TM, Eagle KA. Acu