Hospital: Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Pablo Noriega Menéndez, Paloma Quintana Martínez, Faustino García Arias, Rubén Darío Viveros Vargas, Sonia Aranda Jaqueta, Luis Martínez Camblor.,
Presentación:
Mujer de 54 años sin antecedentes de interés aparte de llevar más de 10 años portando el mismo DIU. Acude a urgencias por dolor hipogástrico de 1 mes de evolución que ha empeorado los últimos días. Asocia disuria y polaquiuria, motivo por el cual lleva 15 días a tratamiento con monurol, con respuesta escasa. A su llegada se objetiva fiebre de 38,5ºC y leucocitosis con desviación izquierda en la analítica. Se realiza TC de abdomen con contraste intravenoso en fase venosa, en el que se aprecia una masa omental en situación supravesical paramedial izquierda. Presenta paredes hipercaptantes y centro hipodenso, con edema de la grasa circundante. Infiltra la cara posterior del recto izquierdo que se encuentra engrosado. El colon, la vejiga y los genitales internos no muestran alteraciones. No se apreciaron ascitis, adenopatías ni lesiones de aspecto tumoral en otras localizaciones.
Discusión:
La actinomicosis es una infección supurativa granulomatosa crónica producida por bacterias del género Actinomyces, microorganismos saprófitos presentes en boca, tracto gastrointestinal y tracto genital femenino. Se trata de una infección oportunista que sucede generalmente tras algún evento que produzca rotura de las mucosas: traumatismos, cirugías, cuerpos extraños, otros procesos inflamatorios… en el caso de las actinomicosis pélvicas en mujeres el principal factor de riesgo asociado es la presencia de un DIU. Las manifestaciones clínicas y radiológicas dependerán de la localización y tiempo de evolución de la enfermedad, siendo habitual encontrar abscesos voluminosos que característicamente pueden infiltrar tejidos gracias a las enzimas proteolíticas que produce actinomyces. Los hallazgos radiológicos son por tanto muchas veces indistinguibles de patología tumoral, siendo el contexto clínico fundamental para establecer el diagnóstico de sospecha. Esto es especialmente relevante considerando que los abscesos por Actinomyces presentan buena respuesta al tratamiento antibiótico. En el caso de nuestra paciente se dieron como posibilidades diagnósticas la presencia de una masa tumoral o de un absceso causado por patógenos atípicos entre ellos actinomicosis y tuberculosis. La clínica infecciosa, la localización de la lesión, la ausencia de otras lesiones tumorales y especialmente la presencia de DIU de larga data orientaban más a que se tratara de una actinomicosis. Se realizo BAG de la lesión que no mostró hallazgos sugestivos de malignidad y en la cual se encontraron microorganismos compatibles con Actinomyces. Las infecciones por Actinomyces son frecuentemente polimicrobianas y hasta en un 50% de los casos no se logra crecimiento del microorganismo en los cultivos. En nuestro caso, en el cultivo de la lesión creció streptococcus constellatus, otro recientemente descrito causante de enfermedad pélvica inflamatoria. La paciente presentó una franca mejoría clínica y normalización de la leucocitosis tras varios días de tratamiento antibiótico. La TC de control a los 9 días mostró una reducción significativa de las lesiones. Fue dada de alta con tratamiento antibiótico que deberá completar 6 meses.
Conclusión:
La actinomicosis es una infección supurativa granulomatosa crónica producida por bacterias del género Actinomyces, microorganismos saprófitos presentes en boca, tracto gastrointestinal y tracto genital femenino. Se trata de una infección oportunista que sucede generalmente tras algún evento que produzca rotura de las mucosas: traumatismos, cirugías, cuerpos extraños, otros procesos inflamatorios… en el caso de las actinomicosis pélvicas en mujeres el principal factor de riesgo asociado es la presencia de un DIU. Las manifestaciones clínicas y radiológicas dependerán de la localización y tiempo de evolución de la enfermedad, siendo habitual encontrar abscesos voluminosos que característicamente pueden infiltrar tejidos gracias a las enzimas proteolíticas que produce actinomyces. Los hallazgos radiológicos son por tanto muchas veces indistinguibles de patología tumoral, siendo el contexto clínico fundamental para establecer el diagnóstico de sospecha. Esto es especialmente relevante considerando que los abscesos por Actinomyces presentan buena respuesta al tratamiento antibiótico. En el caso de nuestra paciente se dieron como posibilidades diagnósticas la presencia de una masa tumoral o de un absceso causado por patógenos atípicos entre ellos actinomicosis y tuberculosis. La clínica infecciosa, la localización de la lesión, la ausencia de otras lesiones tumorales y especialmente la presencia de DIU de larga data orientaban más a que se tratara de una actinomicosis. Se realizo BAG de la lesión que no mostró hallazgos sugestivos de malignidad y en la cual se encontraron microorganismos compatibles con Actinomyces. Las infecciones por Actinomyces son frecuentemente polimicrobianas y hasta en un 50% de los casos no se logra crecimiento del microorganismo en los cultivos. En nuestro caso, en el cultivo de la lesión creció streptococcus constellatus, otro recientemente descrito causante de enfermedad pélvica inflamatoria. La paciente presentó una franca mejoría clínica y normalización de la leucocitosis tras varios días de tratamiento antibiótico. La TC de control a los 9 días mostró una reducción significativa de las lesiones. Fue dada de alta con tratamiento antibiótico que deberá completar 6 meses.
Bibliografía:
1. Heo S, Shin S, Kim J, Lim H, Seon H, Jung S et al. Imaging of Actinomycosis in Various Organs: A Comprehensive Review. RadioGraphics. 2014;34(1):19-33. 2. Ouji R, Achour N, Kasraoui I, Ghdes O, Mnif N. Peritoneal pseudotumoral actinomycosis: A case report. Imaging in Medicine. 2018;10(4).