Hospital: Complejo Hospital Universitario, A Coruña (CHUAC).
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Milena Cruz Sánchez, Méndez Díaz, Cristina. Abelairas López, Laura. Fontenla Martínez, Claudia. Saiz Abad, Bárbara. Flores Rodríguez, Cristina.,
Presentación:
Hombre de 65 años, postoperado de resección transuretral completa por neoplasia vesical hace 1 semana. Consulta por imposibilidad para la micción espontánea de un día de evolución, distensión y dolor abdominal generalizado tras retirar el sondaje vesical. Al examen físico de ingreso, se evidencia dolor abdominal generalizado y signos de irritación peritoneal. Se instaura sondaje vesical con salida de orina concentrada, sin franca hematuria. La cistografía por TC demostró una perforación de la cúpula vesical tipo 5 (intra y extraperitoneal) con urinomas intraperitoneales supravesicales e íleo reflejo por lo que el paciente es llevado a quirófano para reparación quirúrgica.
Discusión:
La lesión de la vejiga urinaria puede dividirse en dos grupos según sean de origen traumático o espontáneo, siendo la mayoría secundarios a traumatismos: también a su vez se subdividen en función de si el traumatismo fue contundente, penetrante o iatrogénico. Los traumatismos contusos y penetrantes se observan generalmente en casos de fractura pélvica o herida por arma de fuego. La lesión iatrogénica puede estar asociada con la cirugía ginecológica y colorrectal, los procedimientos urológicos y la colocación de una sonda de Foley. Clínicamente se pueden manifestar con dolor pélvico, hematuria macroscópica y dificultad para la micción. Las imágenes diagnósticas juegan un papel crucial para identificar rápidamente las lesiones vesicales, determinar su causa, extensión y orientar el tratamiento. Los urinomas pueden estar ocultos antes y pueden dar lugar a complicaciones como hidronefrosis, íleo paralítico, formación de abscesos y desequilibrios electrolíticos si no se diagnostican y no se tratan adecuadamente. La tomografía computarizada (TC) y la cistografía por TC han reemplazado en gran medida a la cistografía convencional como los estudios de imagen de elección. En función de los hallazgos de imagen, se pueden identificar cinco tipos de lesiones vesicales, determinados por el grado de lesión de la pared y la ubicación anatómica. El tipo 1 representa una contusión vesical simple (pacientes con hematuria sin hallazgos patológicos en estudios de imagen); el tipo 2, rotura intraperitoneal; el tipo 3, lesión vesical intersticial (presencia de material de contraste que se diseca y se limita a la pared de la vejiga); el tipo 4, rotura extraperitoneal y tipo 5, rotura combinada intraperitoneal y extraperitoneal. Las roturas intraperitoneales (tipo 2) y las roturas combinadas (tipo 5) requieren reparación quirúrgica del defecto vesical y vesicostomía de derivación. Los demás tipos de lesiones se manejan de forma conservadora.
Conclusión:
La lesión de la vejiga urinaria puede dividirse en dos grupos según sean de origen traumático o espontáneo, siendo la mayoría secundarios a traumatismos: también a su vez se subdividen en función de si el traumatismo fue contundente, penetrante o iatrogénico. Los traumatismos contusos y penetrantes se observan generalmente en casos de fractura pélvica o herida por arma de fuego. La lesión iatrogénica puede estar asociada con la cirugía ginecológica y colorrectal, los procedimientos urológicos y la colocación de una sonda de Foley. Clínicamente se pueden manifestar con dolor pélvico, hematuria macroscópica y dificultad para la micción. Las imágenes diagnósticas juegan un papel crucial para identificar rápidamente las lesiones vesicales, determinar su causa, extensión y orientar el tratamiento. Los urinomas pueden estar ocultos antes y pueden dar lugar a complicaciones como hidronefrosis, íleo paralítico, formación de abscesos y desequilibrios electrolíticos si no se diagnostican y no se tratan adecuadamente. La tomografía computarizada (TC) y la cistografía por TC han reemplazado en gran medida a la cistografía convencional como los estudios de imagen de elección. En función de los hallazgos de imagen, se pueden identificar cinco tipos de lesiones vesicales, determinados por el grado de lesión de la pared y la ubicación anatómica. El tipo 1 representa una contusión vesical simple (pacientes con hematuria sin hallazgos patológicos en estudios de imagen); el tipo 2, rotura intraperitoneal; el tipo 3, lesión vesical intersticial (presencia de material de contraste que se diseca y se limita a la pared de la vejiga); el tipo 4, rotura extraperitoneal y tipo 5, rotura combinada intraperitoneal y extraperitoneal. Las roturas intraperitoneales (tipo 2) y las roturas combinadas (tipo 5) requieren reparación quirúrgica del defecto vesical y vesicostomía de derivación. Los demás tipos de lesiones se manejan de forma conservadora.
Bibliografía:
1. Jonathan P. Vaccaro, MD, Jeffrey M. Brody, MD. Cistografía por TC en la evaluación de traumatismos vesicales mayores. RadioGraphics 2000, volumen 20, número 5. 1373-1381. 1 de septiembre de 2000. DOI: h10.1148 / radiographics.20.5.g00se111373. 2. Ross L. Titton, Debra A. Gervais, Peter F. Hahn, Mukesh G. Harisinghani, Ronald S. Arellano, Peter R. Mueller. Radiografía, volumen 23, número 5. 1 de septiembre de 2003. 1133-1147. DOI: 10.1148 / rg.235035029.