Hospital: Hospital General Universitario de Valencia
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Kim Rozenfeld, Juana Forner, Oscar Ramírez, Sandra González, Marta Llinás,
Presentación:
Mujer de 73 años que presenta desde hace varios meses decaimiento del estado general, pérdida de peso, incontinencia urinaria y fecal, además de un episodio de disartria que dura aproximadamente 1 hora sin otra focalidad. Ante la clínica neurológica se solicita un TC cerebral donde se observa una imagen lineal hiperdensa de etiología inespecífica en ganglios basales izquierdos, por lo que se realiza una RM cerebral diferida informada de infarto lacunar agudo en topografía insular y ganglios basales izquierdos. También se solicita una radiografía de tórax, que refleja aumento del tamaño hiliar inferior derecho mal definido, nodular, con borramiento de las estructuras vasculares. La paciente es ingresada y se realiza TC, cuyos hallazgos son descritos más adelante (ver figura).
Discusión:
En nuestro caso, la tomografía computarizada confirma la presencia de adenopatías mediastínicas y de una masa perihiliar, lo cual orienta a una neoplasia de pulmón. Dichos hallazgos en conjunto con la presencia de lesiones sospechosas de metástasis en hígado, hacen sospechar un carcinoma de células pequeñas de pulmón como tumor primario. Se decide tomar una muestra para anatomía patológica que confirma la sospecha diagnóstica de carcinoma microcítico de pulmón. Las neoplasias de pulmón representan la primera causa de muerte por cáncer a nivel mundial La ausencia de síntomas en estadios precoces lleva frecuentemente a un retraso en su diagnóstico. El carcinoma microcítico de pulmón se localiza característicamente a nivel central (En el 90% de los casos se localiza a nivel de los bronquios principales o lobares), y es la neoplasia de pulmón que más metástasis a distancia presenta al momento del diagnóstico. [1] Los hallazgos típicos de un carcinoma microcítico en la radiografía de tórax es una masa hiliar o perihiliar, que frecuentemente se asocia con ensanchamiento mediastínico. Dicha masa puede ser causada por el tumor primario, metástasis o ganglios linfáticos.[2] Las adenopatías mediastínicas no siempre son visibles en la radiografía de tórax, pero de serlo, suelen presentarse como un aumento del tamaño hiliar uni o bilateral, causando un contorno lobulado del hilio, un aumento de su densidad o una convexidad del ángulo hiliar. La presencia de un conglomerado adenopático puede distorsionar el contorno del mediastino, y si su localización es subcarínica, como en nuestro caso clínico, presentará típicamente apertura de la carina. [3] En el TC, se visualizan adenopatías mediastínicas en la mayoría de los casos, y la extensión de la afectación mediastínica tiende a ser mayor de lo visualizado en la radiografía.
Conclusión:
En nuestro caso, la tomografía computarizada confirma la presencia de adenopatías mediastínicas y de una masa perihiliar, lo cual orienta a una neoplasia de pulmón. Dichos hallazgos en conjunto con la presencia de lesiones sospechosas de metástasis en hígado, hacen sospechar un carcinoma de células pequeñas de pulmón como tumor primario. Se decide tomar una muestra para anatomía patológica que confirma la sospecha diagnóstica de carcinoma microcítico de pulmón. Las neoplasias de pulmón representan la primera causa de muerte por cáncer a nivel mundial La ausencia de síntomas en estadios precoces lleva frecuentemente a un retraso en su diagnóstico. El carcinoma microcítico de pulmón se localiza característicamente a nivel central (En el 90% de los casos se localiza a nivel de los bronquios principales o lobares), y es la neoplasia de pulmón que más metástasis a distancia presenta al momento del diagnóstico. [1] Los hallazgos típicos de un carcinoma microcítico en la radiografía de tórax es una masa hiliar o perihiliar, que frecuentemente se asocia con ensanchamiento mediastínico. Dicha masa puede ser causada por el tumor primario, metástasis o ganglios linfáticos.[2] Las adenopatías mediastínicas no siempre son visibles en la radiografía de tórax, pero de serlo, suelen presentarse como un aumento del tamaño hiliar uni o bilateral, causando un contorno lobulado del hilio, un aumento de su densidad o una convexidad del ángulo hiliar. La presencia de un conglomerado adenopático puede distorsionar el contorno del mediastino, y si su localización es subcarínica, como en nuestro caso clínico, presentará típicamente apertura de la carina. [3] En el TC, se visualizan adenopatías mediastínicas en la mayoría de los casos, y la extensión de la afectación mediastínica tiende a ser mayor de lo visualizado en la radiografía.
Bibliografía:
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