Hospital: Hospital General Universitario Gregorio Marañón
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Rafael Emilio Buongermini, María Luisa Sánchez Alegre, Paula Otermin Barrera, Javier Llorente Peris, Silvia Lanzarote Vargas,
Presentación:
mujer de 62 años que acude a urgencias refiriendo dolor epigástrico de varias semanas de evolución en el contexto de tratamiento erradicador de H. pylori que ha empeorado en los últimos días y que se acentúa tras la ingesta. Refiere última deposición hace 3 días y niega náuseas o vómitos. La analítica demuestra elevación de reactantes de fase aguda y en la radiografía de abdomen, se objetiva dilatación de asas de intestino delgado con ausencia de aire colónico, compatible con obstrucción. Se amplía estudio con TC abdominopélvica donde se confirma la obstrucción de intestino delgado secundaria a invaginación de un segmento de íleon proximal. En el extremo del segmento invaginado se visualiza una lesión ovalada, bien definida, sólida y homogénea, de 9 cm de diámetro máximo, compatible con neoplasia intestinal, sugiriendo la posibilidad de GIST como causa de la invaginación ileoileal, y procediendo a intervenirla quirúrgicamente.
Discusión:
El estudio anatomopatológico reveló una tumoración de estirpe muscular lisa, bien diferenciada, compatible con leiomioma. La obstrucción intestinal es una causa frecuente de consulta en el área de urgencias, representando el 20% de todas las intervenciones quirúrgicas que se manifiestan como dolor abdominal agudo. El intestino delgado está involucrado en el 80% de los casos. La radiografía abdominal sigue siendo la prueba inicial de elección, siendo diagnóstica en el 50-60% de los casos, con especial sensibilidad en el caso de obstrucciones de alto grado. Algunos hallazgos que indican obstrucción de intestino delgado incluyen la presencia de asas dilatadas con niveles hidroaéreos, ausencia de dilatación o colapso del colon distal y ausencia de gas abdominal (por acumulación de líquido). En caso de que la radiografía no sea concluyente o cuando no se pueda determinar claramente la gravedad, será preciso realizar una TC con contraste intravenoso, siendo opcional la administración de contraste oral. La presencia de asas de intestino delgado con un diámetro máximo superior a 2,5 cm, proximales a asas colapsadas,es altamente sugestiva de obstrucción. La TC es útil para determinar el punto de obstrucción y el grado, utilizando criterios como el porcentaje de dilatación proximal y de colapso distal, así como el paso de contraste a través del punto de obstrucción. La TC también permite detectar otras complicaciones como isquemia o perforación intestinal. Las invaginaciones representan el 1-5% de las causas de obstrucción y en la mitad de los casos se asocian a neoplasias. Las etiologías más frecuentes son el lipoma, el pólipo adenomatoso y el divertículo de Meckel, como causas benignas y el adenocarcinoma, el GIST maligno y las metástasis como causad malignas. Los leiomiomas intestinales son raros y suelen presentarse como masas homogéneas y bien definidas, con patrón de crecimiento endoluminal, pudiendo presentar necrosis o hemorragia. El principal diagnóstico diferencial se plantea con los GIST y los Schwannomas.
Conclusión:
El estudio anatomopatológico reveló una tumoración de estirpe muscular lisa, bien diferenciada, compatible con leiomioma. La obstrucción intestinal es una causa frecuente de consulta en el área de urgencias, representando el 20% de todas las intervenciones quirúrgicas que se manifiestan como dolor abdominal agudo. El intestino delgado está involucrado en el 80% de los casos. La radiografía abdominal sigue siendo la prueba inicial de elección, siendo diagnóstica en el 50-60% de los casos, con especial sensibilidad en el caso de obstrucciones de alto grado. Algunos hallazgos que indican obstrucción de intestino delgado incluyen la presencia de asas dilatadas con niveles hidroaéreos, ausencia de dilatación o colapso del colon distal y ausencia de gas abdominal (por acumulación de líquido). En caso de que la radiografía no sea concluyente o cuando no se pueda determinar claramente la gravedad, será preciso realizar una TC con contraste intravenoso, siendo opcional la administración de contraste oral. La presencia de asas de intestino delgado con un diámetro máximo superior a 2,5 cm, proximales a asas colapsadas,es altamente sugestiva de obstrucción. La TC es útil para determinar el punto de obstrucción y el grado, utilizando criterios como el porcentaje de dilatación proximal y de colapso distal, así como el paso de contraste a través del punto de obstrucción. La TC también permite detectar otras complicaciones como isquemia o perforación intestinal. Las invaginaciones representan el 1-5% de las causas de obstrucción y en la mitad de los casos se asocian a neoplasias. Las etiologías más frecuentes son el lipoma, el pólipo adenomatoso y el divertículo de Meckel, como causas benignas y el adenocarcinoma, el GIST maligno y las metástasis como causad malignas. Los leiomiomas intestinales son raros y suelen presentarse como masas homogéneas y bien definidas, con patrón de crecimiento endoluminal, pudiendo presentar necrosis o hemorragia. El principal diagnóstico diferencial se plantea con los GIST y los Schwannomas.
Bibliografía:
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