Fractura en tiza (“carrot-stick fracture”) en una columna en caña de bambú en un paciente con espondilitis anquilosante.

Hospital: Hospital General Universitario Gregorio Marañón
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Silvia Lanzarote Vargas, Luis Alberto Mullor Delgado, Javier Llorente Peris, Paula Otermin Barrera, Rafael Emilio Buongermini , Juan Miranda Bautista,

Presentación:
Paciente de 87 años con espondilitis anquilosante (EA) que acude a urgencias tras caída desde su propia altura y dolor dorsolumbar intenso. Se realiza una radiografía simple de tórax donde se aprecia un ensanchamiento mediastínico, por lo que se decide ampliar estudio con TC torácico, observándose una calcificación completa del ligamento vertebral longitudinal anterior, parcial de los ligamentos longitudinal posterior e interespinoso, sindesmofitos paravertebrales, cuadratura vertebral y anquilosis de las articulaciones facetarias y costotransversas; hallazgos secundarios a afectación de columna vertebral por EA. Se apreciaba un trazo de fractura en la interfase derecha de la unión discovertebral T10-T11, con ampliación del espacio interdiscal anterior de hasta 20 mm, implicando al platillo vertebral superior de T11 por su margen izquierdo y extendiéndose posterior y lateralmente al muro lateral izquierdo y posterior, al pedículo izquierdo y apófisis vertebral de la 11º costilla izquierda. Se asocia distracción de la articulación zygapofisaria izquierda, sin luxación traumática, como signo indirecto de lesión del complejo ligamentoso posterior. Además, se identificaban fracturas de las apófisis espinosas de T9 y T10 y del 5º arco costal posterolateral izquierdo con una colección hemática subyacente al quinto y sexto espacios intercostales posteriores y un pequeño hematoma en el mediastino posterior con extensión paraesofágica derecha.

Discusión:
Estamos ante un caso de fractura transdiscal o “en barra de tiza” en una columna en caña de bambú secundaria a EA. Actualmente las principales alteraciones imagenológicas secundarias a EA reconocidas en la columna son espondilitis anterior florida o lesión de Romanus, discitis o lesión de Andersson, anquilosis, sindesmofitos, artritis de articulaciones apofisiarias y costovertebrales, entesitis, lesiones de ligamentos interespinosos y fracturas por insuficiencia. La disminución de la densidad mineral ósea es también común en pacientes con EA, especialmente en la columna vertebral (2). Los pacientes con EA presentan fracturas vertebrales con mucha mayor frecuencia que la población general, con una incidencia a lo largo de su vida del 5-15%. Normalmente son secundarias a traumatismos de baja energía (1) ya que, debido al cambio de las propiedades biomecánicas de la columna, la fuerza necesaria para fracturar una columna rígida y osteoporótica es menor que la necesaria en una columna normal (3). Afectan más frecuentemente a la columna cervical (81,2 %), después a la torácica (10,7%) y por último a la lumbar (7,8 %) (1) y generalmente se producen a nivel discal, transdiscales, (cuyo signo más característico es el ensanchamiento del espacio intervertebral (3)) o a nivel del cuerpo vertebral, transvertebrales, (2) y, en muchos casos, son fracturas inestables (3). Estas fracturas pueden pasar desapercibidas clínicamente ya que los pacientes pueden no diferenciar el dolor de la fractura aguda de su dolor inflamatorio constante, e incluso cuando se sospecha clínicamente, el diagnóstico por radiografía simple puede ser complicado, siendo la TC la técnica más sensible y específica (3). El tratamiento dependerá de la estabilidad de la fractura, de las complicaciones neurológicas asociadas (presentes hasta en el 67,2 % de los pacientes) y de las condiciones generales del paciente (1). En nuestro caso el tratamiento fue quirúrgico mediante fijación dorsal.

Conclusión:
Estamos ante un caso de fractura transdiscal o “en barra de tiza” en una columna en caña de bambú secundaria a EA. Actualmente las principales alteraciones imagenológicas secundarias a EA reconocidas en la columna son espondilitis anterior florida o lesión de Romanus, discitis o lesión de Andersson, anquilosis, sindesmofitos, artritis de articulaciones apofisiarias y costovertebrales, entesitis, lesiones de ligamentos interespinosos y fracturas por insuficiencia. La disminución de la densidad mineral ósea es también común en pacientes con EA, especialmente en la columna vertebral (2). Los pacientes con EA presentan fracturas vertebrales con mucha mayor frecuencia que la población general, con una incidencia a lo largo de su vida del 5-15%. Normalmente son secundarias a traumatismos de baja energía (1) ya que, debido al cambio de las propiedades biomecánicas de la columna, la fuerza necesaria para fracturar una columna rígida y osteoporótica es menor que la necesaria en una columna normal (3). Afectan más frecuentemente a la columna cervical (81,2 %), después a la torácica (10,7%) y por último a la lumbar (7,8 %) (1) y generalmente se producen a nivel discal, transdiscales, (cuyo signo más característico es el ensanchamiento del espacio intervertebral (3)) o a nivel del cuerpo vertebral, transvertebrales, (2) y, en muchos casos, son fracturas inestables (3). Estas fracturas pueden pasar desapercibidas clínicamente ya que los pacientes pueden no diferenciar el dolor de la fractura aguda de su dolor inflamatorio constante, e incluso cuando se sospecha clínicamente, el diagnóstico por radiografía simple puede ser complicado, siendo la TC la técnica más sensible y específica (3). El tratamiento dependerá de la estabilidad de la fractura, de las complicaciones neurológicas asociadas (presentes hasta en el 67,2 % de los pacientes) y de las condiciones generales del paciente (1). En nuestro caso el tratamiento fue quirúrgico mediante fijación dorsal.

Bibliografía:
1.Konstantinos Skarentzos , Georgia Karamanou, Ioannis Chrysafis, Charalampos Papagoras. Chalk-stick fracture in ankylosing spondylitis. Clinical Rheumatology. 17 March 2020. 2. Andrés Sanhueza Z. , Juan Carlos Prieto R., Jose Weisz C. , Francisca Leiter Herrána, Sergio Soto F., Francisco Chiang O. y Luis Lira S. Espondiloartritis anquilosante: revisión de hallazgos imagenológicos en la columna. Rev Chil Rad. 2016;22(4):171-183 3. Antonio Leone, Marzia Marino, Claudia Dell’Atti, Viola Zecchi, Nicola Magarelli, Cesare Colosimo. Spinal fractures in patients with ankylosing spondylitis. Rheumatol Int, July 2016

DESCARGAR ARCHIVO