Hospital: Hospital Clínico Universitario de Valladolid
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Elena Núñez Miguel, Sara Carmen Parrado García, Sofía Joral del Hoyo, Marta Gallego Verdejo, Carlos Castañeda Cruz, Rebeca Sigüenza González,
Presentación:
Varón de 30 años sin antecedentes de interés que acude a urgencias por dolor en flanco derecho de horas de evolución. En los análisis realizados, se aprecia una hematuria franca por lo que se solicita como prueba de imagen inicial una ecografía, que muestra dilatación moderada de la vía excretora derecha sin identificar la causa obstructiva por abundante interposición de gas. El paciente ingresa a cargo de urología. En pocas horas presenta un empeoramiento clínico con dolor intenso y vómitos repetidos que no ceden, acompañado de elevación de creatinina. Se solicita TC abdominopélvico urgente con los siguientes hallazgos: riñón en herradura con unión de ambos riñones a través de sus polos inferiores en la línea media. El derecho muestra nefrograma retrasado respecto al contralateral y aspecto levemente congestivo, con ectasia de la vía excretora la cual discurre medial a la posición anatómica habitual volviendo a su trayecto normal en el cruce con los vasos ilíacos. Se identifica una litiasis en el meato ureteral derecho de 4.5 mm. Se observa otra litiasis en grupo calicial inferior del riñón derecho.
Discusión:
El riñón en herradura o ‘Horseshoe kidney’, es el tipo más frecuente de anomalía congénita de la fusión; representa el 90% de las anomalías de la fusión, observándose en 1 de cada 400 nacimientos (0.25% de la población). La mayoría ocurre por fusión de los polos inferiores renales. La litiasis es una de las complicaciones más frecuentes del riñón en herradura, aunque puede haber también hidronefrosis, infecciones urinarias, enfermedad renal crónica, hipertensión, lesiones traumáticas (por su posición anterior a los cuerpos vertebrales) y aparición de tumores, siendo los más comúnmente asociados el hipernefroma y el tumor de Wilms. Es una de las malformaciones congénitas más comúnmente asociadas a aneurisma de aorta abdominal. En el diagnóstico las pruebas de imagen son la clave: – La ecografía constituye la prueba de imagen inicial, siendo de gran utilidad, sobre todo en la edad pediátrica, al no utilizar radiaciones ionizantes. – La urografía intravenosa excretora sería el método de elección en el diagnóstico de malformaciones urinarias aunque tiene desventajas como es el uso de radiación ionizante (no despreciable), el contraste yodado, y la falta de información sobre otras estructuras vecinas. Entre los hallazgos radiológicos típicos encontramos una malrotación bilateral, cálices inferiores medializados y dilatación pielocalicial por la posición angulada del uréter. – La urografía-TC permite una mejor caracterización y tiene elevada capacidad diagnóstica para poner de manifiesto malformaciones asociadas, evaluar estructuras vasculares u ofrecer diagnósticos alternativos, pero no se realiza de rutina en la sospecha de malformaciones congénitas.
Conclusión:
El riñón en herradura o ‘Horseshoe kidney’, es el tipo más frecuente de anomalía congénita de la fusión; representa el 90% de las anomalías de la fusión, observándose en 1 de cada 400 nacimientos (0.25% de la población). La mayoría ocurre por fusión de los polos inferiores renales. La litiasis es una de las complicaciones más frecuentes del riñón en herradura, aunque puede haber también hidronefrosis, infecciones urinarias, enfermedad renal crónica, hipertensión, lesiones traumáticas (por su posición anterior a los cuerpos vertebrales) y aparición de tumores, siendo los más comúnmente asociados el hipernefroma y el tumor de Wilms. Es una de las malformaciones congénitas más comúnmente asociadas a aneurisma de aorta abdominal. En el diagnóstico las pruebas de imagen son la clave: – La ecografía constituye la prueba de imagen inicial, siendo de gran utilidad, sobre todo en la edad pediátrica, al no utilizar radiaciones ionizantes. – La urografía intravenosa excretora sería el método de elección en el diagnóstico de malformaciones urinarias aunque tiene desventajas como es el uso de radiación ionizante (no despreciable), el contraste yodado, y la falta de información sobre otras estructuras vecinas. Entre los hallazgos radiológicos típicos encontramos una malrotación bilateral, cálices inferiores medializados y dilatación pielocalicial por la posición angulada del uréter. – La urografía-TC permite una mejor caracterización y tiene elevada capacidad diagnóstica para poner de manifiesto malformaciones asociadas, evaluar estructuras vasculares u ofrecer diagnósticos alternativos, pero no se realiza de rutina en la sospecha de malformaciones congénitas.
Bibliografía:
1. Venkateswar R. Surabhi, Christine O. Menias, Verghese George MDCT and MR Urogram Spectrum of Congenital Anomalies of the Kidney and Urinary Tract Diagnosed in Adulthood. American Journal of Roentgenology. 2015;205: W294-W304. https://doi.org/10.2214/AJR.14.12867. 2. Motta RGA, Ortiz LJL, Aguilar HR, et al. Malformaciones congénitas del sistema urinario: Abordaje Radiológico y por Imagen con análisis de la terminología aplicada. Anales de Radiología México. 2008;7(4):259-278.