Body tc en el traumatismo de alta energia con fractura vertebral; estudio complejo pero imprescindible

Hospital: HOSPITAL UNIVERSITARIO CLÍNICO SAN CECILIO
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: LAURA DIAZ RUBIA, FELIPE BRIONES BAJAÑA, GONZALO RODRIGUEZ MADROÑAL, MARIO FERNANDEZ CONESA, ELOISA TITOS VILCHEZ,

Presentación:
Paciente varón de 31 años que sufre accidente de tráfico de alta energía en moto, con colisión frontal con un automóvil. Es traslado a urgencias donde llega obnubilado, hipotenso, con dificultad respiratoria, tiraje intercostal y abolición del murmullo vesicular bilateral a la auscultación. En la exploración neurológica inicial destacó ausencia de movilidad clara en extremidades inferiores sin focalidad de pares craneales. Tras estabilización clínica inicial es trasladado a sala de TC donde se realiza body-TC que incluyó cráneo y columna cervical sin contraste y estudio toraco-abdominopélvico con contraste intravenoso. No se observaron lesiones traumáticas intracraneales y en columna cervical una fractura de apófisis espinosa de C5. En tórax destacó traumatismo torácico grave con neumotórax bilateral a tensión que asociaba múltiples fracturas costales bilaterales así como fractura del cuerpo vertebral de D11 por mecanismo de traslación con desplazamiento en el plano anteroposterior (3 puntos TLICS) e invasión completa del canal raquídeo y probable sección medular (tipo C de la clasificación de la AO). En estudio abdominal y pélvico no se encontraron hallazgos patológicos salvo globo vesical probablemente secundario a lesión medular.

Discusión:
Dada la gravedad del traumatismo el paciente fue intubado y conectado a ventilación mecánica y se drenaron ambos neumotórax con sendos tubos torácicos. Fue trasladado a UCI neurotraumatológica donde se intervino de manera urgente por parte de Traumatología para fijación de la fractura vertebral con artrodesis mediante barras y tornillos transpediculares del segmento D9-L1. En el postoperatorio el paciente permitió la retirada de la ventilación mecánica y de los tubos pleurales por reexpansión pulmonar. Desde el punto de vista neurológico desarrolló una paraplejia y anestesia en ambos miembros inferiores compatible con sección medular completa con nivel sensitivo y motor en D9 (dos niveles por encima de la fractura de D11). Las lesiones traumáticas medulares y de columna vertebral en el politraumatizado son de naturaleza grave y asocian importante morbimortalidad con secuelas neurológicas graves en pacientes jóvenes previamente independientes. Ante un traumatismo de alta energía ya sea por accidente de tráfico o por caída de gran altura es imprescindible una correcta estabilización hemodinámica y respiratoria y una exploración neurológica básica que oriente hacia el probable origen de la patología. Tras esto es necesario una prueba de imagen rápida, completa y precisa para diagnosticar las lesiones traumáticas. Se ha establecido la realización de body TC que evalúe las estructuras vitales desde el cerebro a la pelvis. El radiólogo debe estar presente en la sala de rayos para aproximar al clínico la impresión inicial del estudio y posteriormente, tras su total y somera valoración, comunicar el resto de hallazgos. Esto agilizará el tratamiento de las lesiones más graves como neumotórax o sangrado de vísceras abdominales. En el caso de las lesiones traumáticas de columna es necesario que el radiólogo esté familiarizado con las clasificaciones más utilizadas (TLICS y AO foundation) ya que el tratamiento quirúrgico o conservador depende de los distintos subtipos establecidos.

Conclusión:
Dada la gravedad del traumatismo el paciente fue intubado y conectado a ventilación mecánica y se drenaron ambos neumotórax con sendos tubos torácicos. Fue trasladado a UCI neurotraumatológica donde se intervino de manera urgente por parte de Traumatología para fijación de la fractura vertebral con artrodesis mediante barras y tornillos transpediculares del segmento D9-L1. En el postoperatorio el paciente permitió la retirada de la ventilación mecánica y de los tubos pleurales por reexpansión pulmonar. Desde el punto de vista neurológico desarrolló una paraplejia y anestesia en ambos miembros inferiores compatible con sección medular completa con nivel sensitivo y motor en D9 (dos niveles por encima de la fractura de D11). Las lesiones traumáticas medulares y de columna vertebral en el politraumatizado son de naturaleza grave y asocian importante morbimortalidad con secuelas neurológicas graves en pacientes jóvenes previamente independientes. Ante un traumatismo de alta energía ya sea por accidente de tráfico o por caída de gran altura es imprescindible una correcta estabilización hemodinámica y respiratoria y una exploración neurológica básica que oriente hacia el probable origen de la patología. Tras esto es necesario una prueba de imagen rápida, completa y precisa para diagnosticar las lesiones traumáticas. Se ha establecido la realización de body TC que evalúe las estructuras vitales desde el cerebro a la pelvis. El radiólogo debe estar presente en la sala de rayos para aproximar al clínico la impresión inicial del estudio y posteriormente, tras su total y somera valoración, comunicar el resto de hallazgos. Esto agilizará el tratamiento de las lesiones más graves como neumotórax o sangrado de vísceras abdominales. En el caso de las lesiones traumáticas de columna es necesario que el radiólogo esté familiarizado con las clasificaciones más utilizadas (TLICS y AO foundation) ya que el tratamiento quirúrgico o conservador depende de los distintos subtipos establecidos.

Bibliografía:
1- P. M. Parizel, T. van der Zijden, S. Gaudino et al. Trauma of the spine and spinal cord: imaging strategies. Eur Spine J (2010) 19 (Suppl 1):S8-S17. 2- Vaccaro AR, Zeiller SC, Hulbert RJ, Anderson PA, Harris M, Hedlund R, et al. The thoracolumbar injury severity score: a proposed treatment algorithm. J Spinal Disord Tech. 2005; 18(3):209-15. 3- Dennis H, Tak H. A review of thoracolumbar spine fracture classifications. Journal of Orthopaedics and Trauma. 2011; 1:1-5.

DESCARGAR ARCHIVO