Tuberculosis ocular como forma de tuberculosis diseminada

Hospital: Hospital Universitario Virgen del Rocío
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Isabel Lourdes Mejía Mejía, Cristina Moreno Reina,

Presentación:
Varón de 23 años. Originario de Malí, reside en España desde hace 1 año. Antecedente de Malaria en 2 ocasiones. Acude por presentar dolor ocular derecho de pocas semanas de evolución asociado a pérdida progresiva de la visión. No fiebre ni otros síntomas asociados. Valorado en urgencias, se realiza ecografía ocular, observando una lesión bilobulada sugestiva de neoplasia y desprendimiento de retina. En estudio de RM de órbita se identifican dos lesiones en globo ocular derecho con realce en anillo y desprendimiento de retina; además de hallazgo incidental de una lesión similar a nivel de cerebelo. En RM craneal se visualizan múltiples lesiones en calota craneal, parótida izquierda y adenopatía mandibular derecha; mostrando estas lesiones características similares. En TC tórax se identifican múltiples nódulos cavitados en parénquima pulmonar izquierdo. En PET TC se identifican múltiples lesiones, además de las ya referidas, a nivel de columna vertebral, clavículas, esternón, arcos costales bilaterales y palas ilíacas. La paciente fue sometida a enucleación de ojo derecho con hallazgo anatomopatológico de granulomas necrotizantes y cultivo de humor vítreo que detecta Mycobacterium tuberculosis. La adenopatía submandibular derecha fue biopsiada con hallazgo de granulomas necrotizantes y necrosis caseosa, aislándose en cultivo Mycobacterium tuberculosis complex.

Discusión:
La tuberculosis, enfermedad causada por Mycobacterium tuberculosis, es una de las 10 mayores causas de mortalidad en el mundo. Típicamente se manifiesta como infección pulmonar. Sin embargo, la infección extrapulmonar ocurre en 15% de los pacientes, siendo la afectación linfática la más común. Dicha afectación extrapulmonar puede presentarse tanto en pacientes inmunocompetentes como en inmunosuprimidos. La presencia de adenopatías necróticas aumenta la probabilidad de afectación tuberculosa a otros órganos extrapulmonares. A nivel del sistema nervioso suele producir leptomeningitis y lesiones en parénquima cerebral (tuberculomas) y a nivel raquimedular. La romboencefalitis es una forma particular de neurotuberculosis y que afecta a la fosa posterior. También son frecuentes la afectación renal, genitourinaria, músculo-esquelética, intestinal, peritoneal y mesentérica. La afectación ocular es muy rara y resulta de la diseminación hematógena y puede incluir cualquier parte del ojo, siendo la corioretinitis y la uveítis las manifestaciones más frecuentes; siendo los tuberculomas de ubicación predominante a nivel foveal o perifoveal, los de mayor tamaño suelen ser confundidos con lesiones tumorales metastásicos. En general, la tuberculosis puede afectar cualquier órgano del cuerpo humano. En el caso presentado vemos amplia afectación, con clínica inicial únicamente a nivel ocular, con posteriores hallazgos a nivel de cerebelo, glándula parótida, adenopatía submandibular, compromiso pulmonar y múltiple afectación ósea incluído calota craneal. Los estudios radiológicos juegan un papel importante en la detección temprana de la afectación a nivel de múltiples órganos. Las técnicas de elección son la tomografía computarizada y la resonancia magnética. El estudio con PET TC permite valorar la extensión de la enfermedad y en el control de la respuesta post-tratamiento.

Conclusión:
La tuberculosis, enfermedad causada por Mycobacterium tuberculosis, es una de las 10 mayores causas de mortalidad en el mundo. Típicamente se manifiesta como infección pulmonar. Sin embargo, la infección extrapulmonar ocurre en 15% de los pacientes, siendo la afectación linfática la más común. Dicha afectación extrapulmonar puede presentarse tanto en pacientes inmunocompetentes como en inmunosuprimidos. La presencia de adenopatías necróticas aumenta la probabilidad de afectación tuberculosa a otros órganos extrapulmonares. A nivel del sistema nervioso suele producir leptomeningitis y lesiones en parénquima cerebral (tuberculomas) y a nivel raquimedular. La romboencefalitis es una forma particular de neurotuberculosis y que afecta a la fosa posterior. También son frecuentes la afectación renal, genitourinaria, músculo-esquelética, intestinal, peritoneal y mesentérica. La afectación ocular es muy rara y resulta de la diseminación hematógena y puede incluir cualquier parte del ojo, siendo la corioretinitis y la uveítis las manifestaciones más frecuentes; siendo los tuberculomas de ubicación predominante a nivel foveal o perifoveal, los de mayor tamaño suelen ser confundidos con lesiones tumorales metastásicos. En general, la tuberculosis puede afectar cualquier órgano del cuerpo humano. En el caso presentado vemos amplia afectación, con clínica inicial únicamente a nivel ocular, con posteriores hallazgos a nivel de cerebelo, glándula parótida, adenopatía submandibular, compromiso pulmonar y múltiple afectación ósea incluído calota craneal. Los estudios radiológicos juegan un papel importante en la detección temprana de la afectación a nivel de múltiples órganos. Las técnicas de elección son la tomografía computarizada y la resonancia magnética. El estudio con PET TC permite valorar la extensión de la enfermedad y en el control de la respuesta post-tratamiento.

Bibliografía:
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