Hospital: Hospital Universitario Infanta Sofía
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Mónica Ruiz Moreno , Cabeza Carreto, Arturo; Vallenilla Madrid, Andrés Enrique; Santos Ángel, Ana; Arrazola González, Ignacio; Moran Marsili, Joaquin Patricio; Domínguez Franjo, Esther,
Presentación:
Se presenta el caso clínico de un paciente pediátrico: varón de 4 años, sin antecedentes personales de relevancia, acude por inflamación testicular y erección parcial de 48 horas de evolución tras sufrir un traumatismo perineal/peneano. La exploración física evidenció un hematoma escrotal y una erección no dolorosa. La analítica de sangre no mostró parámetros alterados.Se realizó una ecografía genital en la que se identificó una imagen anecogénica con flujos turbulentos y altas velocidades arterial en el cuerpo cavernoso derecho, hallazgos sugestivos de fístula arteriovenosa de alto flujo y pseudoaneurisma intracavernoso. El diagnóstico final fue priapismo de alto flujo secundario a trauma peneano/perineal. El tratamiento llevado a cabo consistió en una arteriografía y posterior embolización con adecuada evolución.
Discusión:
El priapismo consiste en una erección completa o parcial persistente, tras horas o sin relación con la estimulación sexual que suele durar más de 4 horas, a excepción del priapismo recurrente. Actualmente, sigue siendo una entidad poco común en todas las edades, pero especialmente en la edad pediátrica. Los casos reportados hasta la fecha son limitados, por lo que el diagnóstico y tratamiento se consideran un desafío. La evaluación comienza con una anamnesis y exploración dirigida a conocer el tipo de priapismo (bajo/isquémico o alto flujo/no isquémico) y su etiología. La mayoría de los casos, tanto en niños como adolescentes, están asociados a la enfermedad de células falciformes. El 95% de los episodios son del tipo isquémico/bajo flujo, acompañándose de rigidez peneana completa, dolor y alteración de la gasometría cavernosa. En el caso de nuestro paciente, la ecografía confirmó el priapismo de alto flujo por una fístula arteriovenosa y la clínica se correlacionaba con la descrita en la literatura. Los diagnósticos diferenciales de la fístula incluyen la causa neurogénica y la hiperemia reactiva/ iatrogénica. La prueba de imagen de elección es la ecografía Doppler que permite diferenciar entre ambos tipos y localizar la lesión. Los hallazgos ecográficos en el tipo de bajo flujo disciernen de los de nuestro paciente, incluyendo: trombosis del cuerpo cavernoso o esponjoso, disminución o ausencia del flujo color y pulsado del Doppler (velocidad <25 cm/s) y aumento de la resistencia en la arteria cavernosa. El priapismo de bajo flujo requerirá un manejo quirúrgico urgente, mientras que el priapismo de alto flujo presenta un tratamiento controvertido, ya que depende del criterio de los médicos (conservador versus embolización).
Conclusión:
El priapismo consiste en una erección completa o parcial persistente, tras horas o sin relación con la estimulación sexual que suele durar más de 4 horas, a excepción del priapismo recurrente. Actualmente, sigue siendo una entidad poco común en todas las edades, pero especialmente en la edad pediátrica. Los casos reportados hasta la fecha son limitados, por lo que el diagnóstico y tratamiento se consideran un desafío. La evaluación comienza con una anamnesis y exploración dirigida a conocer el tipo de priapismo (bajo/isquémico o alto flujo/no isquémico) y su etiología. La mayoría de los casos, tanto en niños como adolescentes, están asociados a la enfermedad de células falciformes. El 95% de los episodios son del tipo isquémico/bajo flujo, acompañándose de rigidez peneana completa, dolor y alteración de la gasometría cavernosa. En el caso de nuestro paciente, la ecografía confirmó el priapismo de alto flujo por una fístula arteriovenosa y la clínica se correlacionaba con la descrita en la literatura. Los diagnósticos diferenciales de la fístula incluyen la causa neurogénica y la hiperemia reactiva/ iatrogénica. La prueba de imagen de elección es la ecografía Doppler que permite diferenciar entre ambos tipos y localizar la lesión. Los hallazgos ecográficos en el tipo de bajo flujo disciernen de los de nuestro paciente, incluyendo: trombosis del cuerpo cavernoso o esponjoso, disminución o ausencia del flujo color y pulsado del Doppler (velocidad <25 cm/s) y aumento de la resistencia en la arteria cavernosa. El priapismo de bajo flujo requerirá un manejo quirúrgico urgente, mientras que el priapismo de alto flujo presenta un tratamiento controvertido, ya que depende del criterio de los médicos (conservador versus embolización).
Bibliografía:
– Levey HR, Segal RL, Bivalacqua TJ. Management of priapism: an update for clinicians. Ther Adv Urol. 2014;6 (6): 230-244. – Ingram AR, Stillings SA, Jenkins LC. An Update on Non-Ischemic Priapism. (2020) Sexual medicine reviews. 8 (1): 140-149.