Hospital: Hospital Infanta Elena ( Huelva)
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Blanco Bruña, Maria del Carmen, Farach Barroso, Rosa Mª,
Presentación:
Paciente varón de 48 años con AP de distimia y trastorno histriónico de personalidad que acude a urgencias por ingesta accidental de una prótesis dental 3 días antes. Asocia odinofagia con tolerancia a sólidos y líquidos, sin sialorrea. En el estudio radiológico convencional se evidencian dos cuerpos extraños a nivel de la transición cervicotorácica. Se lleva a cabo endoscopia alta de urgencias, sin posibilidad de extracción del cuerpo extraño por enclavamiento del mismo, con intensa reacción inflamatoria circundante, suponiendo un alto riesgo de desgarro. Posteriormente se solicita TC de cuello y tórax para mayor aproximación anatómica y valoración de complicaciones, apreciándose dos cuerpos extraños metálicos alargados y puntiagudos en esófago torácico proximal, con engrosamiento local de la pared esofágica, trabeculación y mala definición de los planos grasos adyacentes, asociando datos de perforación esofágica contenida por el fragmento distal que se localiza excéntrico en receso traqueoesofágico derecho, asociando burbujas aéreas adyacentes y pequeña colección. Ante la imposibilildad de extracción endoscópica en una segunda valoración se decide abordaje quirúrgico multidisciplinar con cervicotomía, extracción conjunta endoscópica y colocación de endoprótesis al constatarse perforación distal, con buena evolución clínica posterior.
Discusión:
La impactación esofágica de cuerpos extraños, con su potencial evolución a perforación, tiene una morbilidad y mortalidad significativas si no se reconocen y tratan con prontitud (recientes estudios sitúan esta mortalidad en el 2.1%). La ingestión de cuerpos extraños es motivo frecuente de consulta a Urgencias; la mayoría de objetos ingeridos transitan espontáneamente, dependiendo del tamaño, forma y composición del objeto, así como de la ausencia de anomalías estructurales subyacentes. Sin embargo, la delgada pared esofágica, la falta de tejido de soporte y una pobre vascularización hacen al esófago vulnerable a la perforación y necrosis por presión por cuerpos extraños impactados. El TC es un complemento para la esofagografía convencional y la visualización directa, al ayudar a delimitar la ubicación y extensión de la lesión, valorar complicaciones y excluir diagnósticos alternativos. Los hallazgos en TC incluyen: engrosamiento y/o defecto focal parietal, líquido y gas periesofágico, extravasación de contraste, derrame mediastínico y pleural e inflamación mediastínica. Dado que los hallazgos pueden ser inespecíficos y sutiles, se requiere un alto índice de sospecha en contextos clínicos apropiados (niños, pacientes psiquiátricos, presos o clínica de disfagia, odinofagia, sensación de cuerpo extraño, rechazo de alimentos; la regurgitación e incapacidad para tragar saliva sugieren obstrucción). La impactación puede progresar a perforación transmural, originando complicaciones graves por la implicación de otros órganos intratorácicos (mediastinitis, empiema, neumonía, absceso pulmonar, desarrollo de fístulas a estructuras adyacentes). La impactación crónica puede producir erosiones, necrosis, fístulas y reacción inflamatoria , indistinguibles de un proceso neoplásico. Mediante TC se pueden visualizar directamente los objetos ingeridos y describir sus dimensiones, estructura y ubicación. El conocimiento de estos parámetros es fundamental para el manejo. Entre el 10% y el 20% de los cuerpos extraños ingeridos requieren extirpación endoscópica , precisándose cirugía en aproximadamente el 1% de los casos.
Conclusión:
La impactación esofágica de cuerpos extraños, con su potencial evolución a perforación, tiene una morbilidad y mortalidad significativas si no se reconocen y tratan con prontitud (recientes estudios sitúan esta mortalidad en el 2.1%). La ingestión de cuerpos extraños es motivo frecuente de consulta a Urgencias; la mayoría de objetos ingeridos transitan espontáneamente, dependiendo del tamaño, forma y composición del objeto, así como de la ausencia de anomalías estructurales subyacentes. Sin embargo, la delgada pared esofágica, la falta de tejido de soporte y una pobre vascularización hacen al esófago vulnerable a la perforación y necrosis por presión por cuerpos extraños impactados. El TC es un complemento para la esofagografía convencional y la visualización directa, al ayudar a delimitar la ubicación y extensión de la lesión, valorar complicaciones y excluir diagnósticos alternativos. Los hallazgos en TC incluyen: engrosamiento y/o defecto focal parietal, líquido y gas periesofágico, extravasación de contraste, derrame mediastínico y pleural e inflamación mediastínica. Dado que los hallazgos pueden ser inespecíficos y sutiles, se requiere un alto índice de sospecha en contextos clínicos apropiados (niños, pacientes psiquiátricos, presos o clínica de disfagia, odinofagia, sensación de cuerpo extraño, rechazo de alimentos; la regurgitación e incapacidad para tragar saliva sugieren obstrucción). La impactación puede progresar a perforación transmural, originando complicaciones graves por la implicación de otros órganos intratorácicos (mediastinitis, empiema, neumonía, absceso pulmonar, desarrollo de fístulas a estructuras adyacentes). La impactación crónica puede producir erosiones, necrosis, fístulas y reacción inflamatoria , indistinguibles de un proceso neoplásico. Mediante TC se pueden visualizar directamente los objetos ingeridos y describir sus dimensiones, estructura y ubicación. El conocimiento de estos parámetros es fundamental para el manejo. Entre el 10% y el 20% de los cuerpos extraños ingeridos requieren extirpación endoscópica , precisándose cirugía en aproximadamente el 1% de los casos.
Bibliografía:
– Young CA, Menias CO, Bhalla S, Prasad SR. CT features of esophageal emergencies. RadioGraphics 2008;28(6):1541-1553. Guelfguat M, Kaplinskiy V, Reddy SH. Et al. – Clinical Guidelines for imaging and reporting ingested foreing bodies. AJR 2014; 20