‘jet hematoma’: no todo es oro lo que reluce.

Hospital: Hospital Universitari Arnau de Vilanova de Lleida
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Eugènia Saureu Rufach, Raquel Mitjana Penella, Javier Díez Garcia, Kyong Rodríguez Rausis, Carla Miró Ballesté, Renato Silva Drumond,

Presentación:
Mujer de 83 años, pluripatológica, que acude a urgencias de nuestro hospital por desorientación y somnolencia tras caída en su domicilio des de su propia altura. Los acompañantes no referieren episodio convulsivo, relajación de esfínteres o pródromos acompañantes. En cuanto a los antecedentes, era diabética, hipertensa controlada con antihipertensivos con buenas cifras tensionales y padecía insuficiencia renal crónica 3. No constaba coagulopatía ni tratamiento con anticoagulantes. Respecto a la exploración, presentaba Glasgow 5, anisocoria y paresia de extremidades superiores y de la extremidad inferior derecha. Se realizó una TC craneal en la que se evidenció hemorragia subaracnoidea de predominio en valle silviano izquierdo y cisternas de la base izquierdas, con múltiples hematomas intraparenquimatosos y hematoma subdural laminar izquierdo. Dichas lesiones condicionaban importantes efecto de masa y desplazamiento de la línea media. Se completó el estudio mediante angioTC cerebral, en la que se puede un aneurisma sacular en la bifurcación de la arteria cerebral media izquierda y otro aneurisma de menor tamaño en la arteria cerebral media contralateral. Respecto al tratamiento, se decidió optar por medidas de confort dada la severa extensión de las lesiones y el estado funcional previo del paciente.

Discusión:
El término ‘jet hematoma’ se utiliza para describir un hematoma intraparenquimatoso producido por la ruptura de un aneurisma que produce la salida de la sangre a alta presión y diseca el parénquima cerebral. Este hematoma suele asociarse a hemorragia subaracnoidea, con predominio de sangre en los surcos y/o cisternas que colindan el aneurisma, y también puede asociarse a hematomas subdurales. Es importante pensar en esta entidad cuando los antecedentes traumáticos no estén claros, no se presenten factores de riesgo para coagulopatías o no se justifique la severidad de las lesiones hemorrágicas. Que muchas de las caídas no sean presenciadas añade más complejidad para valorar antecedentes traumáticos, por lo que no se puede precisar si la caída fue la causa o la consecuencia de un proceso subyacente. Debemos sospechar que un hematoma intraparenquimatoso puede ser secundario a una ruptura aneurismática cuando se asocia a hemorragia subaracnoidea que predomina en una determinada región. El hematoma intraparenquimatoso suele producirse en el parénquima adyacente al aneurima roto, por lo que nos servirá como signo localizador del origen del sangrado. A pesar del pronóstico ominoso, se han observado buenos resultados con un tratamiento precoz gracias a un diagnóstico rápido y la reducción del tiempo transcurrido hasta la cirugía.

Conclusión:
El término ‘jet hematoma’ se utiliza para describir un hematoma intraparenquimatoso producido por la ruptura de un aneurisma que produce la salida de la sangre a alta presión y diseca el parénquima cerebral. Este hematoma suele asociarse a hemorragia subaracnoidea, con predominio de sangre en los surcos y/o cisternas que colindan el aneurisma, y también puede asociarse a hematomas subdurales. Es importante pensar en esta entidad cuando los antecedentes traumáticos no estén claros, no se presenten factores de riesgo para coagulopatías o no se justifique la severidad de las lesiones hemorrágicas. Que muchas de las caídas no sean presenciadas añade más complejidad para valorar antecedentes traumáticos, por lo que no se puede precisar si la caída fue la causa o la consecuencia de un proceso subyacente. Debemos sospechar que un hematoma intraparenquimatoso puede ser secundario a una ruptura aneurismática cuando se asocia a hemorragia subaracnoidea que predomina en una determinada región. El hematoma intraparenquimatoso suele producirse en el parénquima adyacente al aneurima roto, por lo que nos servirá como signo localizador del origen del sangrado. A pesar del pronóstico ominoso, se han observado buenos resultados con un tratamiento precoz gracias a un diagnóstico rápido y la reducción del tiempo transcurrido hasta la cirugía.

Bibliografía:
– Caton MT, Wiggins WF, N uñez D. Hemorragia subdural no traumática: cuidado con la rotura de un aneurisma intracraneal. Emerg Radiol. 2019; 26 (5): 567-571. https://doi.org/10.1007/s10140-019-01691-2- IA Zijlstra, WE van der Steen, D. Ver

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