Hospital: Hospital Universitario Ramón y Cajal
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Raquel García Latorre, Alba Salgado-Parente, Elisa Antolinos-Macho, Marina Herrero-Huertas, Luis Gorospe-Sarasúa, Ernesto García-Santana,
Presentación:
Presentamos el caso de una paciente que acudió al hospital un domingo para realizarse una RM programada en la primera semana de abril de 2020, coincidiendo con el pico de pandemia de COVIDÂ19 en la Comunidad de Madrid. La paciente estaba en estudio por una lesión focal hepática. Durante la realización del estudio el técnico visualizó de forma inesperada, varias opacidades pulmonares bibasales (fig. 1A-B) y avisó al equipo de guardia que revisó las imágenes. Los hallazgos no estaban presentes en una TC reciente (fig.1C) y dado el contexto epidemiológico de pandemia de COVIDÂ19 se sugirió la posibilidad de que dichas opacidades correspondieran a una neumonía por SARSÂCoVÂ2. Se procedió a la desinfección de la sala de RM y se comunicó de forma emergente los hallazgos al servicio peticionario, quien ordenó que la paciente acudiera a Urgencias. La paciente refirió síntomas típicos (tos, mialgias, astenia, ageusia y anosmia) en los días precedentes y el test de la reacción en cadena de la polimerasa para SARSÂCoVÂ2 resultó positivo. La radiografía de tórax confirmó la presencia de opacidades bilaterales (fig.1D). Ante la ausencia de factores de gravedad o mal pronóstico se decidió alta domiciliaria con medidas de aislamiento y seguimiento ambulatorio.
Discusión:
Después que el 11 de marzo de 2020, la OMS declarara como pandemia a la infección por SARS-CoV2, la comunidad médica nos vimos envueltos en una vorágine de acontecimientos que nos obligó a actualizar diariamente nuestras rutinas y conocimientos radiológicos tanto para diagnosticar la enfermedad como para implementar medidas de contingencia frente a la transmisión. Nuestro servicio de Radiología intentó mantener en la medida de lo posible la actividad asistencial ordinaria para brindar atención tanto a los pacientes con COVID-19 como aquellos que por su patología urgente y/o oncológica no podían demorar su estudio. Para ello, se implantaron circuitos separados de asistencia tanto urgente como programada para evitar la infección cruzada. No obstante dado que los protocolos de rastreo y aislamiento de posibles contactos de riesgo no estaban aún bien definidos y todavía era desconocido el no desdeñable porcentaje de pacientes que podían cursar de formar asintomática, cada vez fue más frecuente encontrar hallazgos incidentales de dicha patología aguda en estudios urgentes y programados/ambulantes no torácicos y sin clínica respiratoria, como la TC de abdomen. En ella se encuentras incluidas las bases pulmonares, áreas de afectación más frecuente de la infección por SARS-CoV2 y que se manifiestan mediante opacidades periféricas parcheadas en vidrio deslustrado. No obstante también se presentaron casos accidentales en estudios de RM abdominal en pacientes sin sospecha clínica, manifestándose con tenues/sutiles opacidades hiperintensas en secuencias potenciadas en T2. Por ello fue importante que tanto los radiólogos como los técnicos estuviéramos familiarizados con estos hallazgos radiológicos inesperados, sospechosos de neumonía por COVID-19 en TC o RM, para actuar inmediatamente limpiando la sala con esmero, comunicar inmediatamente el hallazgo sospechoso al clínico; favoreciendo de este modo un diagnóstico y aislamiento social y familiar precoz del paciente. Evitando así en la medida de lo posible la trasmisión iatrogénica hospitalaria y comunitaria.
Conclusión:
Después que el 11 de marzo de 2020, la OMS declarara como pandemia a la infección por SARS-CoV2, la comunidad médica nos vimos envueltos en una vorágine de acontecimientos que nos obligó a actualizar diariamente nuestras rutinas y conocimientos radiológicos tanto para diagnosticar la enfermedad como para implementar medidas de contingencia frente a la transmisión. Nuestro servicio de Radiología intentó mantener en la medida de lo posible la actividad asistencial ordinaria para brindar atención tanto a los pacientes con COVID-19 como aquellos que por su patología urgente y/o oncológica no podían demorar su estudio. Para ello, se implantaron circuitos separados de asistencia tanto urgente como programada para evitar la infección cruzada. No obstante dado que los protocolos de rastreo y aislamiento de posibles contactos de riesgo no estaban aún bien definidos y todavía era desconocido el no desdeñable porcentaje de pacientes que podían cursar de formar asintomática, cada vez fue más frecuente encontrar hallazgos incidentales de dicha patología aguda en estudios urgentes y programados/ambulantes no torácicos y sin clínica respiratoria, como la TC de abdomen. En ella se encuentras incluidas las bases pulmonares, áreas de afectación más frecuente de la infección por SARS-CoV2 y que se manifiestan mediante opacidades periféricas parcheadas en vidrio deslustrado. No obstante también se presentaron casos accidentales en estudios de RM abdominal en pacientes sin sospecha clínica, manifestándose con tenues/sutiles opacidades hiperintensas en secuencias potenciadas en T2. Por ello fue importante que tanto los radiólogos como los técnicos estuviéramos familiarizados con estos hallazgos radiológicos inesperados, sospechosos de neumonía por COVID-19 en TC o RM, para actuar inmediatamente limpiando la sala con esmero, comunicar inmediatamente el hallazgo sospechoso al clínico; favoreciendo de este modo un diagnóstico y aislamiento social y familiar precoz del paciente. Evitando así en la medida de lo posible la trasmisión iatrogénica hospitalaria y comunitaria.
Bibliografía:
1. Yang W, Sirajuddin A, Zhang X, et al. The role of imaging in 2019 novel coronavirus pneumonia (COVID-19). Eur Radiol. 2020;1-9. 2. Nunes-Fonseca E, Neto R, Sasdelli R, Walther Y, et al. Findings of COVID-19 on Magnetic Resonance Imaging. Radiology:Cardiothoracic Imaging. 2020. e200193.