Torsión ovárica secundaria a teratoma quístico maduro

Hospital: Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Laura María Fernández Calzado, Guillermo Giménez Hernández, Estefanía García Galdeano, Lucía Nuria Izquierdo Palomares, Raquel Muñoz Sánchez, Josefina Vicente Rueda.,

Presentación:
Niña de 7 años que acude en 3 ocasiones a Urgencias por dolor abdominal tipo cólico, durante el confinamiento por SARS-CoV-2. En las dos primeras ocasiones, el abdomen era blando y depresible, con buena respuesta al tratamiento con sueroterapia oral, analgesia y antiemético, por lo que se descartó causa de abdomen agudo procediendo al alta hospitalaria con observación domiciliaria. En el tercer episodio, el hipogastrio era doloroso y existía aumento de la PCR. Se sospecha apendicitis aguda o adenitis mesentérica y se solicita ecografía de abdomen y pelvis donde se observa una masa sólida compleja de 4,5 cm de diámetro, bordes regulares, contenido hiperecogénico en su interior y pequeños folículos periféricos, compatible con torsión de ovario patológico. Se completa con TC abdominopélvica con contraste I.V. que demostró la presencia de dicha masa pélvica, con áreas de densidad grasa y calcio en su interior, imagen “en remolino” con congestión vascular y pequeña cantidad de líquido libre en pelvis, en relación con teratoma en ovario torsionado. Mediante cirugía laparoscópica se detorsionó, RM pélvica de control en 3 meses y en un segundo tiempo tumorectomía con preservación del ovario izquierdo. El diagnóstico anatomopatológico confirmó el teratoma quístico maduro. En control ecográfico posterior, el ovario izquierdo no era visible por probable involución necrótica.

Discusión:
La torsión ovárica en la infancia es una patología rara y poco frecuente de dolor abdominal, pero potencialmente grave ya que puede suponer la pérdida del anejo. El retraso diagnóstico es habitual en pediatría porque la clínica aguda hace sospechar otras causas de dolor abdominal más frecuentes como la apendicitis. La mayoría de los casos de torsión ocurren en ovarios que contienen masas, como quistes funcionales o neoplasias, que también pueden sangrar y romperse. En torno al 65% de los tumores ováricos en niñas y adolescentes son benignos. El teratoma quístico es el tumor más frecuente, encontrándose en más del 90% de las neoplasias benignas. Los teratomas contienen elementos de los tres estratos germinales (ectodermo, mesodermo y endodermo) e histológicamente pueden ser maduros (90%), inmaduros y malignos. La ecografía es la prueba inicial y de elección. La mayoría de los teratomas son complejos en ecografía y de apariencia variable, desde quísticos hasta sólidos. Los teratomas anecogénicos están compuestos casi en su totalidad por líquido seroso y sebo. Los tumores sólidos contienen dientes, cartílago, aire, grasa y una escasa cantidad de líquido o material sebáceo, que resulta en una masa muy ecogénica. La TC y RM son útiles para el diagnóstico y la extensión total. La TC es muy sensible para la detección de la grasa intratumoral, así como para las calcificaciones, habitualmente localizadas en la pared. En la RM el componente sebáceo tiene una intensidad de señal muy alta en secuencias T1, similares a la grasa retroperitoneal. La intensidad de señal del componente sebáceo es variable en T2, por lo general aproximado a la grasa. Las diferentes intensidades de señal en T1 y T2 no son específicas de la grasa y deben diferenciarse del quiste ovárico hemorrágico y del endometrioma, entidades con las que hay que plantear diagnóstico diferencial, y para las que secuencias de supresión grasa son muy útiles al suprimir la alta señal de los teratomas.

Conclusión:
La torsión ovárica en la infancia es una patología rara y poco frecuente de dolor abdominal, pero potencialmente grave ya que puede suponer la pérdida del anejo. El retraso diagnóstico es habitual en pediatría porque la clínica aguda hace sospechar otras causas de dolor abdominal más frecuentes como la apendicitis. La mayoría de los casos de torsión ocurren en ovarios que contienen masas, como quistes funcionales o neoplasias, que también pueden sangrar y romperse. En torno al 65% de los tumores ováricos en niñas y adolescentes son benignos. El teratoma quístico es el tumor más frecuente, encontrándose en más del 90% de las neoplasias benignas. Los teratomas contienen elementos de los tres estratos germinales (ectodermo, mesodermo y endodermo) e histológicamente pueden ser maduros (90%), inmaduros y malignos. La ecografía es la prueba inicial y de elección. La mayoría de los teratomas son complejos en ecografía y de apariencia variable, desde quísticos hasta sólidos. Los teratomas anecogénicos están compuestos casi en su totalidad por líquido seroso y sebo. Los tumores sólidos contienen dientes, cartílago, aire, grasa y una escasa cantidad de líquido o material sebáceo, que resulta en una masa muy ecogénica. La TC y RM son útiles para el diagnóstico y la extensión total. La TC es muy sensible para la detección de la grasa intratumoral, así como para las calcificaciones, habitualmente localizadas en la pared. En la RM el componente sebáceo tiene una intensidad de señal muy alta en secuencias T1, similares a la grasa retroperitoneal. La intensidad de señal del componente sebáceo es variable en T2, por lo general aproximado a la grasa. Las diferentes intensidades de señal en T1 y T2 no son específicas de la grasa y deben diferenciarse del quiste ovárico hemorrágico y del endometrioma, entidades con las que hay que plantear diagnóstico diferencial, y para las que secuencias de supresión grasa son muy útiles al suprimir la alta señal de los teratomas.

Bibliografía:
Marichal CA, Nieves G, Hernández JA, Pastor M, Martín MDC. Teratoma quístico maduro ovárico: características de imagen y diagnóstico de sus complicaciones. SERAM;2012. DOI: 10.1594/seram2012/S-0855 Siegel MJ. Pelvis. En: Pediatric BODY CT. 5ª ed. USA: Lippincott Williams & Wilkins; 2008. p. 365-76. Siegel MJ. Pelvis femenina. En: Ecografía Pediátrica. 2ª ed. Madrid: Marbán; 2004. p. 534-46. Lasso CE, Garrido JL, Murcia FJ, Granero R, Vargas V, Paredes RM. Torsión ovárica. Evolución del ovario necrótico tras detorsión laparoscópica. Cir Pediatr [Internet]. 2014 [consultado el 10 Jul 2021]; 27: 26-30. Disponible en: https://www.secipe.org/coldata/upload/revista/2014_27-1_26-30.pdf

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