Hospital: Hospital Universitario Clínico San Cecilio
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Elena Moya Sánchez, Mario Fernández Conesa, Irene Garrido Márquez, Víctor Medina Salas,
Presentación:
La colecistitis aguda consiste en una inflamación de la vesícula que normalmente va asociada a litiasis o barro biliar, pero que en determinadas ocasiones aparece estando la vesícula vacía (alitiásica). Si bien en la población pediátrica es una patología infrecuente, hasta el 30% de las colecistitis agudas infantiles son alitiásicas. La sintomatología y el diagnóstico son similares a los casos adultos, siendo la prueba de elección la ecografía abdominal, con hallazgos típicos de engrosamiento parietal y vesícula hidrópica. El tratamiento inicial será conservador, reservándose la cirugía para los casos más avanzados y con complicaciones.
Discusión:
La colecistitis aguda alitiásica (CAA) se define como la inflamación de la vesícula biliar en ausencia de cálculos. Presentamos el caso de una niña de 13 años que acudió por presentar dolor abdominal en hipocondrio derecho de dos días de evolución, con fiebre de hasta 39 grados. Ante estos síntomas clínicos se realizó ecografía abdominal en la que se visualizó vesícula biliar distendida con engrosamiento e hiperemia parietal y Murphy ecográfico positivo. En su interior no se aprecia barro biliar ni litiasis. Estos hallazgos son característicos de colecistitis aguda alitiásica. Se procedió a tratar de forma conservadora mediante antibioterapia empírica. La paciente persistió con dolor abdominal tras tres días de evolución con tratamiento médico, por lo que se realizaron ecografía y TC abdominal de control. Se observó la persistencia de los signos de colecistitis aguda, con aumento de los cambios inflamatorios: hidrops vesicular, mayor engrosamiento parietal y edema perivesicular (Figura). Debido a la persistencia de la clínica y al empeoramiento radiológico, se procedió a realizar colecistectomía, con diagnóstico anatomopatológico posterior de colecistitis aguda. Para llegar al diagnóstico, el seguimiento ecográfico en la edad pediátrica es más rentable para determinar la necesidad de intervención quirúrgica debido a la ausencia de radiación. Será necesario realizarla precozmente para así evitar las posibles complicaciones asociadas (gangrena y perforación), que son más frecuentes en esta enfermedad que en las colecistitis litiásicas. Los hallazgos y criterios diagnósticos de la CAA son los mismos que en el caso de la colecistitis aguda litiásica: aumento del grosor de la pared vesicular (>3.5 mm), líquido pericolecistítico, presencia de membrana mucosa y distensión de la vesícula biliar. La presencia de al menos dos de estos criterios, junto con la ausencia de cálculos, apoyará el diagnóstico en la edad pediátrica.
Conclusión:
La colecistitis aguda alitiásica (CAA) se define como la inflamación de la vesícula biliar en ausencia de cálculos. Presentamos el caso de una niña de 13 años que acudió por presentar dolor abdominal en hipocondrio derecho de dos días de evolución, con fiebre de hasta 39 grados. Ante estos síntomas clínicos se realizó ecografía abdominal en la que se visualizó vesícula biliar distendida con engrosamiento e hiperemia parietal y Murphy ecográfico positivo. En su interior no se aprecia barro biliar ni litiasis. Estos hallazgos son característicos de colecistitis aguda alitiásica. Se procedió a tratar de forma conservadora mediante antibioterapia empírica. La paciente persistió con dolor abdominal tras tres días de evolución con tratamiento médico, por lo que se realizaron ecografía y TC abdominal de control. Se observó la persistencia de los signos de colecistitis aguda, con aumento de los cambios inflamatorios: hidrops vesicular, mayor engrosamiento parietal y edema perivesicular (Figura). Debido a la persistencia de la clínica y al empeoramiento radiológico, se procedió a realizar colecistectomía, con diagnóstico anatomopatológico posterior de colecistitis aguda. Para llegar al diagnóstico, el seguimiento ecográfico en la edad pediátrica es más rentable para determinar la necesidad de intervención quirúrgica debido a la ausencia de radiación. Será necesario realizarla precozmente para así evitar las posibles complicaciones asociadas (gangrena y perforación), que son más frecuentes en esta enfermedad que en las colecistitis litiásicas. Los hallazgos y criterios diagnósticos de la CAA son los mismos que en el caso de la colecistitis aguda litiásica: aumento del grosor de la pared vesicular (>3.5 mm), líquido pericolecistítico, presencia de membrana mucosa y distensión de la vesícula biliar. La presencia de al menos dos de estos criterios, junto con la ausencia de cálculos, apoyará el diagnóstico en la edad pediátrica.
Bibliografía:
1. Gautreaux Minaya S, Mora Matilla M, Iglesias Blázquez C, Lorenzo G, Rodríguez Fernández L. Colecistitis aguda alitiásica en paciente sin enfermedad subyacente. An Pediatr (Barc) 2013; 81: 271-72. 2. Poddighe D, Tresoldi M, Licari A, Marseglia GL. Acalculous acute cholecystitis in previously healthy children: general overview and analysis of pediatric infectious cases. Int J Hepatol 2015; 2015:459608. 3. Cárdenas Quirós MF. Colecistitis aguda alitiásica. Rev Méd Sinerg 2018; 3: 3-8. 4. Poddighe D, Sazonov V. Acute acalculous cholecystitis in children. World J Gastroenterol 2018; 24: 4870-79.