Hospital: Hospital Universitario Araba
Ciudad: Vitoria-Gasteiz
Nº: C2017-049
Aut@r o Autores: Sonia Santos-Ochoa de Eribe L Alonso Irigaray, E Diez Lasheras, I Hermoso Mendoza, I Enciso Baztan, E Sanz González
Presentación:
Mujer de 65 años con dolor en hemicara y cuello, sudoración y sensación de mareo. Se realizó un angioTC con protocolo de disección aórtica, la cual fue descartada (fig. 1c). Se objetivó un engrosamiento difuso de arterias subclavias, axilares y aorta torácica con hiperatenuación de la grasa adyacente, compatible con vasculitis (fig. 1a, 1c indicado con flechas). Se complementó con una PET-TC que demostró aumento del metabolismo de glucosa en dichas arterias (fig. 1b, 1d indicado con flechas).
Discusión:
La arteritis de Takayasu es una vasculitis granulomatosa de grandes vasos de causa desconocida con una incidencia de 1,26 por millón de habitantes en Europa. Los síntomas y signos clínicos varían dependiendo de los vasos afectados, habitualmente la aorta y ramas principales. La fase temprana se manifiesta como un síndrome constitucional. La fase tardía se caracteriza por manifestaciones relacionadas con estenosis, oclusión o dilatación arterial. Para el diagnóstico de la enfermedad se utilizan diferentes criterios clínicos, radiológicos e histológicos, como los de la American College of Rheumatology o Ishikawa, aunque hasta un 40-70% no cumplen los criterios necesarios. Nuestra paciente únicamente presentaba unos pulsos radiales débiles y tensión arterial braquial baja. Los niveles elevados de VSG, PCR, leucocitosis o anemia, son indicadores de actividad, que aunque poco específicos, la paciente los tenía elevados. El diagnóstico de confirmación es la biopsia, siendo a menudo inaccesible por la localización. La angioTC fue la que orientó el diagnóstico en ausencia de sospecha clínica. Se complementó con una PET-TC, la cual es muy sensible para el diagnóstico. Utiliza la escala visual de Meller, en la que se compara la captación de los tejidos con respecto a la del hígado, siendo la captación igual o mayor a la hepática muy sugestiva de vasculitis. El tratamiento se basó en la administración de corticoides.
Conclusión:
La arteritis de Takayasu es una vasculitis granulomatosa de grandes vasos de causa desconocida con una incidencia de 1,26 por millón de habitantes en Europa. Los síntomas y signos clínicos varían dependiendo de los vasos afectados, habitualmente la aorta y ramas principales. La fase temprana se manifiesta como un síndrome constitucional. La fase tardía se caracteriza por manifestaciones relacionadas con estenosis, oclusión o dilatación arterial. Para el diagnóstico de la enfermedad se utilizan diferentes criterios clínicos, radiológicos e histológicos, como los de la American College of Rheumatology o Ishikawa, aunque hasta un 40-70% no cumplen los criterios necesarios. Nuestra paciente únicamente presentaba unos pulsos radiales débiles y tensión arterial braquial baja. Los niveles elevados de VSG, PCR, leucocitosis o anemia, son indicadores de actividad, que aunque poco específicos, la paciente los tenía elevados. El diagnóstico de confirmación es la biopsia, siendo a menudo inaccesible por la localización. La angioTC fue la que orientó el diagnóstico en ausencia de sospecha clínica. Se complementó con una PET-TC, la cual es muy sensible para el diagnóstico. Utiliza la escala visual de Meller, en la que se compara la captación de los tejidos con respecto a la del hígado, siendo la captación igual o mayor a la hepática muy sugestiva de vasculitis. El tratamiento se basó en la administración de corticoides.
Bibliografía:

Figuras 1a y 1c: imágenes axial y coronal de angioTC Figuras 1b, 1d: imágenes axial y coronal de PET-TC