Hospital: Hospital Universitario Puerta de Hierro, Majadahonda.
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Juana Carolina de los Ángeles González Gallardo, Javier San Miguel Espinosa, Lucia Gómez-pimpollo García, Cesar Resino Sánchez, Paola De Jesús Aguirre Camino, Gonzalo Martin Ordóñez.,
Presentación:
Varón de 58 años politraumatizado tras accidente de moto a alta velocidad. Presenta dolor abdominal sin signos de irritación peritoneal. TCMD toraco-abdomino-pélvico con contraste se objetiva neumotórax izquierdo, múltiples fracturas en esqueleto óseo y laceración esplénica grado II (escala AAST). También se identifica trabeculación de la grasa mesentérica del cuadrante inferior derecho, próxima a ciego-sigma distal en relación con pequeños desgarros del meso, sin identificar lesiones parietales intestinales asociadas. Se colocó drenaje endotorácico, realizó la osteosíntesis de las fracturas pélvicas, de las apófisis transversas Es dado de alta, acudiendo a la urgencia un mes después presentando dolor y distensión abdominal. En RX simple de abdomen se evidencia neumoperitoneo, demostrándose en TC de abdomen: Extenso neumoperitoneo con burbujas de gas dispersas en el meso. Los hallazgos se pusieron en relación con perforación de víscera hueca, sin dilucidar claramente el origen, probablemente localizada en ciego por la presencia de líquido libre adyacente y la trabeculación de la grasa mesentérica descrita en estudio previo. Se realiza laparotomía exploradora evidenciando isquemia de colon ascendente con perforación de 2 cm en cara anterior de polo cecal y salida de material fecaloideo. Se realiza hemicolectomía derecha con anastomosis. Paciente evoluciona satisfactoriamente, es egresado.
Discusión:
En el traumatismo abdominal cerrado, el intestino ocupa el tercer lugar de lesión después del hígado y el bazo. Los sitios de lesión en el intestino son el yeyuno proximal cerca del ligamento de Treitz, y el íleon distal cerca de la válvula ileocecal. La perforación intestinal puede ocurrir días después del traumatismo (entre 3 y 60 días), manifestándose la mitad dentro de la primera semana. La cronología diferida se puede explicar por la licuefacción del hematoma intramural, en la serosa o en el mesenterio o por compromiso vascular asociado. El mesenterio o las propias asas de intestino delgado también pueden cubrir una perforación aguda La perforación diferida es fácil de sospechar en pacientes conscientes, ya que se manifiesta con dolor abdominal brusco como fue en nuestro caso. La TC es la exploración radiológica más sensible y específica para identificar perforación de víscera hueca y otras lesiones viscerales asociadas, siendo la prueba diagnóstica de elección en el traumatismo abdominal cerrado en paciente hemodinámicamente estable. Los hallazgos radiológicos más específicos de lesión intestinal es la discontinuidad de la pared intestinal, la fuga de contraste oral al peritoneo y la presencia de neumoperitoneo. La presencia de engrosamiento parietal focal de un segmento intestinal asociado a desgarro del mesenterio debe ser reflejado en el informe radiológico, ya que gran parte de estos pacientes desarrollarán perforación de víscera hueca Además de la trabeculación de la grasa y la presencia de hematoma, los signos radiológicos específicos del desgarro mesentérico incluyen la identificación de extravasación contraste intravenoso, la amputación vascular y la irregularidad de los vasos mesentéricos. Por tanto, la identificación de signos sutiles como la lesión del meso presente en el primer estudio TC pueden ser de gran importancia. En nuestro caso, permitió orientar la intervención quirúrgica hacia la localización de la lesión parietal cecal
Conclusión:
En el traumatismo abdominal cerrado, el intestino ocupa el tercer lugar de lesión después del hígado y el bazo. Los sitios de lesión en el intestino son el yeyuno proximal cerca del ligamento de Treitz, y el íleon distal cerca de la válvula ileocecal. La perforación intestinal puede ocurrir días después del traumatismo (entre 3 y 60 días), manifestándose la mitad dentro de la primera semana. La cronología diferida se puede explicar por la licuefacción del hematoma intramural, en la serosa o en el mesenterio o por compromiso vascular asociado. El mesenterio o las propias asas de intestino delgado también pueden cubrir una perforación aguda La perforación diferida es fácil de sospechar en pacientes conscientes, ya que se manifiesta con dolor abdominal brusco como fue en nuestro caso. La TC es la exploración radiológica más sensible y específica para identificar perforación de víscera hueca y otras lesiones viscerales asociadas, siendo la prueba diagnóstica de elección en el traumatismo abdominal cerrado en paciente hemodinámicamente estable. Los hallazgos radiológicos más específicos de lesión intestinal es la discontinuidad de la pared intestinal, la fuga de contraste oral al peritoneo y la presencia de neumoperitoneo. La presencia de engrosamiento parietal focal de un segmento intestinal asociado a desgarro del mesenterio debe ser reflejado en el informe radiológico, ya que gran parte de estos pacientes desarrollarán perforación de víscera hueca Además de la trabeculación de la grasa y la presencia de hematoma, los signos radiológicos específicos del desgarro mesentérico incluyen la identificación de extravasación contraste intravenoso, la amputación vascular y la irregularidad de los vasos mesentéricos. Por tanto, la identificación de signos sutiles como la lesión del meso presente en el primer estudio TC pueden ser de gran importancia. En nuestro caso, permitió orientar la intervención quirúrgica hacia la localización de la lesión parietal cecal
Bibliografía:
-Iaselli F, Mazzei MA, Firetto C, D’Elia D, Squitieri NC, Biondetti PR, Danza FM, Scaglione M. Lesiones intestinales y mesentéricas por traumatismo abdominal cerrado: una revisión. Radiol med (2015) 120: 21-32 DOI 10.1007 / s11547-014-0487-8