Fístula arteriovenosa espinal dural

Hospital: Complejo Asistencial Universitario de Palencia
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Sara Higuero Hernando, Raquel Pérez Lázaro, Teresa Fuente Yarnoz, Jesús Simal Fernández, Susana Bahamonde Cabria, Antonio Ginés Santiago,

Presentación:
Paciente varón de 44 años que acude al Servicio de Urgencias por cuadro de acorchamiento en ambos miembros inferiores y en genitales, pérdida de fuerza en la extremidad inferior izquierda, incontinencia fecal aguda y retención de orina. Además refiere lumbalgia desde hace 2 semanas. A la exploración física se objetiva hipoestesia en toda la extremidad inferior derecha, hiperreflexia rotuliana y aquílea izquierdas, disminución de fuerza en la extremidad inferior izquierda y disminución del tono del esfínter anal. Solicitan RM de columna lumbar urgente donde se objetiva un aumento de tamaño y edema del cono medular así como la existencia de estructuras lineales serpiginosas alrededor del mismo y de las raíces de la cola de caballo. Ante la sospecha de fístula arteriovenosa espinal dural, se completa el estudio con RM de columna completa, confirmando su diagnóstico, con edema intramedular centromedular también en la región dorsal y múltiples estructuras serpiginosas perimedulares que realzan tras contraste intravenoso compatibles con estructuras vasculares dilatadas que traducen ingurgitación del drenaje venoso perimedular. El paciente fue derivado al Servicio de Neurocirugía para intervención quirúrgica urgente.

Discusión:
Las fístulas arteriovenosas (FAV) durales son el tipo más común de malformación arteriovenosa (MAV) en la médula espinal y consisten en una comunicación anómala entre una arteria y una vena radiculares dentro de la vaina de una raíz nerviosa, que hace que aumente la presión en el plexo venoso coronal que existe a lo largo de la superficie de la médula espinal el cual se dilata y disminuye el drenaje venoso del cordón medular lo que condiciona una congestión venosa y un edema intramedular. Puede existir isquemia o infarto medular y es rara la complicación hemorrágica. Los hallazgos típicos en RM son engrosamiento del cordón medular en la región torácica inferior y en el cono medular con hiperintensidad intramedular difusa en T2, que es el hallazgo más sensible, que afecta al cono medular en más del 90% de los casos por el ortostatismo, con hipointensidad T2 en la periferia del cordón medular. No existe correlación entre el nivel del engrosamiento y la alteración de señal con la localización de la fístula. Se objetivan también imágenes serpiginosas prominentes intradurales extramedulares con vacíos de flujo, que es el hallazgos más específico, que son los vasos aumentados de tamaño, a veces lo suficiente como para dar a la médula una apariencia festoneada. La clínica de presentación más común es dolor progresivo, debilidad en extremidades inferiores y cambios sensitivos, pudiendo existir disfunción de esfínteres. La instauración clínica es insidiosa y progresiva por lo que suele haber un retraso entre la presentación y el diagnóstico. En el caso que presentamos la clínica insidiosa fue la de dolor y acorchamiento, sin embargo cuando acudió a urgencias la sintomatología de pérdida de fuerza y disfunción de esfínteres fue más rápida y fue lo que motivó la solicitud de RM urgente.

Conclusión:
Las fístulas arteriovenosas (FAV) durales son el tipo más común de malformación arteriovenosa (MAV) en la médula espinal y consisten en una comunicación anómala entre una arteria y una vena radiculares dentro de la vaina de una raíz nerviosa, que hace que aumente la presión en el plexo venoso coronal que existe a lo largo de la superficie de la médula espinal el cual se dilata y disminuye el drenaje venoso del cordón medular lo que condiciona una congestión venosa y un edema intramedular. Puede existir isquemia o infarto medular y es rara la complicación hemorrágica. Los hallazgos típicos en RM son engrosamiento del cordón medular en la región torácica inferior y en el cono medular con hiperintensidad intramedular difusa en T2, que es el hallazgo más sensible, que afecta al cono medular en más del 90% de los casos por el ortostatismo, con hipointensidad T2 en la periferia del cordón medular. No existe correlación entre el nivel del engrosamiento y la alteración de señal con la localización de la fístula. Se objetivan también imágenes serpiginosas prominentes intradurales extramedulares con vacíos de flujo, que es el hallazgos más específico, que son los vasos aumentados de tamaño, a veces lo suficiente como para dar a la médula una apariencia festoneada. La clínica de presentación más común es dolor progresivo, debilidad en extremidades inferiores y cambios sensitivos, pudiendo existir disfunción de esfínteres. La instauración clínica es insidiosa y progresiva por lo que suele haber un retraso entre la presentación y el diagnóstico. En el caso que presentamos la clínica insidiosa fue la de dolor y acorchamiento, sin embargo cuando acudió a urgencias la sintomatología de pérdida de fuerza y disfunción de esfínteres fue más rápida y fue lo que motivó la solicitud de RM urgente.

Bibliografía:
– Dr. Ian Bickle and Dr Sara Wein et al. Spinal dural arteriovenous fistula. Radiopaedia. – Sandra Baleato González a,*, Joan C. Vilanova Busquets b , Roberto García Figueiras c , Carmen Villalba Martín c , Carmen Seoane Pose c ,

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