Hospital: Hospital Universitario de Cruces
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Leire Prada, Soledad Larburu Zavala, Borja Souto Canteli, Andoni López-Maseda, Asier Garmendia Zabaleta, Enrique García-Serrano Fuertes.,
Presentación:
Mujer de 86 años que acude al Servicio de Urgencias por reagudización del dolor costal tras caída hace 6 días. Entre los antecedentes personales de la paciente constan varios ingresos por episodios de descompensación de insuficiencia cardíaca. Se solicita TC por visualización de fractura 8º y 9º arcos costales derechos en la radiografía simple, asociado a derrame pleural y anemización de 2 puntos en analítica. En segmento hepático V se identifica un área hipervascular donde se evidencia comunicación entre una rama de la vena suprahepática derecha y una rama arterial probablemente dependiente de la arteria hepática derecha. Adyacente a dicha imagen, inmediatamente caudal a la misma, se aprecia una imagen hipodensa lineal de unos 30 mm de extensión en profundidad compatible con laceración. Se identifica además una imagen hiperdensa de 8 mm, que se mantiene estable en cuanto a su tamaño y morfología en ambas fases, compatible con pseudoaneurisma. Se compara con exploración previa realizada 3 meses antes, confirmando que los hallazgos descritos son de nueva aparición. Hallazgos que en contexto postraumático reciente sugieren fístula arteriovenosa postraumática con laceración hepática y pequeño pseudoaneurisma asociado. Cabe mencionar que el reflujo de contraste a venas suprahepáticas, condicionado por la insuficiencia cardiaca basal de la paciente, limita la valoración del relleno precoz de la arteria suprahepática derecha secundario a la fístula.
Discusión:
La fistula arteriovenosa consiste en una comunicación anormal entre una arteria y una vena adyacente a ésta. Aunque su origen puede ser congénito, es más frecuente que tengan un origen iatrogénico o postraumático. La fistula arterio-venosa sistémica hepática de origen postraumático es una entidad infrecuente poco descrita en la literatura, siendo más frecuente la fístula arterioportal. Entre los hallazgos por imagen se describe una comunicación fistulosa anormal entre la arteria hepática y la vena suprahepática, con un relleno venoso precoz asociado. El cuadro clínico comprende desde dolor abdominal hasta insuficiencia cardiaca congestiva por sobrecarga de cavidades cardiacas derechas, debido a un aumento del volumen sanguíneo a venas suprahepáticas. La sintomatología dependerá en parte de la localización de la fístula y de su tamaño, siendo más sintomáticas aquellas de localización central y mayor tamaño. La actitud terapeútica comprende el manejo conservador, la embolización endovascular y el manejo quirúrgico, en función de variables como la situación basal y comorbilidades del paciente y las complicaciones asociadas. En nuestro caso, debido a la estabilidad de la paciente y las comorbilidades asociadas, se decidió manejo conservador, con buen resultado.
Conclusión:
La fistula arteriovenosa consiste en una comunicación anormal entre una arteria y una vena adyacente a ésta. Aunque su origen puede ser congénito, es más frecuente que tengan un origen iatrogénico o postraumático. La fistula arterio-venosa sistémica hepática de origen postraumático es una entidad infrecuente poco descrita en la literatura, siendo más frecuente la fístula arterioportal. Entre los hallazgos por imagen se describe una comunicación fistulosa anormal entre la arteria hepática y la vena suprahepática, con un relleno venoso precoz asociado. El cuadro clínico comprende desde dolor abdominal hasta insuficiencia cardiaca congestiva por sobrecarga de cavidades cardiacas derechas, debido a un aumento del volumen sanguíneo a venas suprahepáticas. La sintomatología dependerá en parte de la localización de la fístula y de su tamaño, siendo más sintomáticas aquellas de localización central y mayor tamaño. La actitud terapeútica comprende el manejo conservador, la embolización endovascular y el manejo quirúrgico, en función de variables como la situación basal y comorbilidades del paciente y las complicaciones asociadas. En nuestro caso, debido a la estabilidad de la paciente y las comorbilidades asociadas, se decidió manejo conservador, con buen resultado.
Bibliografía:
1. Rajsekar Chandrasekharan, Sreekumar kp, Srikanth moorthy, Chinmay kulkarni. Traumatic hepatic arteriohepatic venous fistula managed with selective coil embolization: a case report. BJR Case Rep. 2016; 2: 1-3. https://doi.org/10.1259/bjrcr.20150512 2. Zeineb Mzoughi, Achref Djebbi, Rached Bayar, Leila Ben Frahat, Lassaad Gharbi, Mohamed Taher Khalfallah. Open liver trauma causing hepatico caval fistula successfully treated by embolization. Trauma Case Reports. 2017; 7:3-6. https://doi.org/10.1016/j.tcr.2017.01.002.