Hospital: Hospital Univsertiario Ramón y Cajal
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Marina Herrero-Huertas, Blanca Lumbreras-Fernández, Almudena Gil, Miguel Ángel Gómez, Sofía Ventura, Luis Fernández-Campo,
Presentación:
Paciente mujer de 66 años consulta por dolor en miembro inferior derecho (MID) de una semana de evolución e hipoglucemia severa. No dolor abdominal. No clínica miccional ni fiebre. Como antecedente destaca isquemia crónica de miembros inferiores. En la exploración física presenta cianosis de MID, con sensibilidad y movilidad abolidas. En la analítica destaca elevación de CK 1260 U/L, PCR 173.3 mg/L, procalcitonina 1.05 ng/mL y leucocitosis 38.600. Orina de aspecto turbio con bacteruria y leucocituria. Ante la sospecha de trombosis aguda de MID y sepsis de probable origen urinario, se realiza TC abdominopélvica urgente, que confirma la oclusión completa de arteria iliaca común e iliaca externa derechas desde su origen y de la arteria femoral superficial derecha. Además, la pared de la vejiga se encuentra totalmente desestructurada a expensas de abundante gas intramural y sin realce mural. Se objetiva abundante gas extraperitoneal en pelvis que se extiende hacia el retroperitoneo y regiones inguinales, junto con lengüetas de líquido. Estos hallazgos sugieren cistitis enfisematosa evolucionada con posible necrosis mural en paciente con arteriopatía severa.A pesar de que existe gas extravesical no se objetiva extravasación de contraste en fase excretora que sugiera perforación libre.
Discusión:
La cistitis enfisematosa es una entidad poco frecuente en la patología urológica aguda, con un mecanismo fisiopatológico no completamente conocido. Su forma de presentación es variable, desde formas pauci- o asintomáticas, siendo poco frecuentes los síntomas específicos como la pneumaturia; hasta en el contexto de un shock séptico como en nuestro caso, con potencial riesgo vital. La mortalidad oscila desde el 7% hasta el 13% en presentaciones más graves. La TC es la prueba de elección para su diagnóstico, donde se visualizará gas intramural y/o intraluminal vesical. Se puede completar el estudio con un cisto-TC, rellenando la vejiga de forma retrógrada a través de una sonda Foley con contraste yodado diluido. En ausencia de manipulaciones recientes, estos hallazgos en TC de gas intramural vesical son patognomónicos. La etiología más frecuente es la infecciosa, generalmente bacteriana (siendo E. Coli la causa más frecuente, Klebisella, etc) y su tratamiento consiste en antibioterapia de amplio espectro. En nuestro caso la paciente además presentaba gas extraperitoneal, hallazgo infrecuente en esta patología. En un primer lugar cabría descartar otras posibles causas como la perforación vesical, fístula colovesical o vesicovaginal o incluso perforación de colon asociada, entre otros. En nuestro caso, se descartaron los posibles diagnósticos diferenciales mencionados y, dada la disposición del mismo, con aparente dependencia de la pared anterior de la vejiga, se estableció la cistitis enfisematosa como causa del gas extraperitoneal.
Conclusión:
La cistitis enfisematosa es una entidad poco frecuente en la patología urológica aguda, con un mecanismo fisiopatológico no completamente conocido. Su forma de presentación es variable, desde formas pauci- o asintomáticas, siendo poco frecuentes los síntomas específicos como la pneumaturia; hasta en el contexto de un shock séptico como en nuestro caso, con potencial riesgo vital. La mortalidad oscila desde el 7% hasta el 13% en presentaciones más graves. La TC es la prueba de elección para su diagnóstico, donde se visualizará gas intramural y/o intraluminal vesical. Se puede completar el estudio con un cisto-TC, rellenando la vejiga de forma retrógrada a través de una sonda Foley con contraste yodado diluido. En ausencia de manipulaciones recientes, estos hallazgos en TC de gas intramural vesical son patognomónicos. La etiología más frecuente es la infecciosa, generalmente bacteriana (siendo E. Coli la causa más frecuente, Klebisella, etc) y su tratamiento consiste en antibioterapia de amplio espectro. En nuestro caso la paciente además presentaba gas extraperitoneal, hallazgo infrecuente en esta patología. En un primer lugar cabría descartar otras posibles causas como la perforación vesical, fístula colovesical o vesicovaginal o incluso perforación de colon asociada, entre otros. En nuestro caso, se descartaron los posibles diagnósticos diferenciales mencionados y, dada la disposición del mismo, con aparente dependencia de la pared anterior de la vejiga, se estableció la cistitis enfisematosa como causa del gas extraperitoneal.
Bibliografía:
– Wojack, Paul & Goldman, Inessa. Emphysematous cystitis with extraperitoneal gas: new insights into pathogenesis via novel CT findings. 2020; Clinical Imaging. 65 – Hirshberg B, Rheinboldt M. MDCT Imaging of Acute Bladder Pathology. Curr Probl Diagn