Hospital: Hospital Son Llátzer (Palma de Mallorca)
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Francisco Trucco Espinosa, Josefa Cisternas Bittencourt, Carmen Sánchez García, Laura Cristóbal Sáez, Blas Ramos Alcaraz,
Presentación:
Hombre de 71 años con antecedentes de HTA, ERC estadio III y alergia al contraste yodado. Acude a urgencias por cuadro de intenso dolor lumbar derecho de 24 horas de evolución, persistente, que se irradia a flanco ipsilateral y no se modifica con cambios posturales. Hemodinamia estable, con leve tendencia a la hipotensión. No presenta fiebre, clínica miccional ni alteraciones analíticas relevantes. Se enfoca cuadro como cólico nefrítico derecho y se solicita radiografía de abdomen simple y ecografía renovesical. En la radiografía se observa una gran opacidad en el centro del abdomen y en la ecografía no se observan alteraciones relevantes en el tracto urinario, por lo que se rastrea el resto del abdomen y se identifica un gran aneurisma de la aorta abdominal con trombo intramural. En vista de los hallazgos, se amplia estudio con TC abdominal. Se confirma la presencia de un aneurisma gigante de la aorta abdominal infrarrenal con diámetro máximo de 13,7 cm, asociado a un desflecamiento de la grasa retroperitoneal y un engrosamiento marcado de la fascia pararrenal posterior derecha, hallazgos compatibles con rotura contenida. El paciente fue trasladado al hospital de referencia donde se efectuó reparación con prótesis endovascular.
Discusión:
La mayoría de los pacientes con aneurisma de la aorta abdominal (AAA) no presentan síntomas. Sin embargo, cuando aparecen síntomas, el dolor suele ser el más frecuente. Existe un amplio espectro de patrones de dolor secundarios a la presencia de un AAA. La clínica dependerá del diámetro y la posición del aneurisma y de si existe o no ruptura; en el caso de haberla, el cuadro clínico también dependerá de su localización y de si está contenida o es libre. Lo más frecuente es que el dolor esté localizado en el abdomen (45%), y en segundo lugar en región lumbar y flanco ipsilateral (17%). La presencia de un AAA, incluso asintomático, ya puede sospecharse por el hallazgo de una masa abdominal central en la radiografía de abdomen, que en algunos casos desplaza las asas intestinales hacia la periferia. Por otro lado, en una ecografía renovesical en un paciente con clínica compatible, pero sin hallazgos ecográficos significativos en el tracto urinario, se debe buscar la causa del dolor en estructuras adyacentes, principalmente en estructuras vasculares abdominales. Una vez hecho el diagnóstico de AAA, si se sospecha complicación, se debe realizar un TC abdominal sin y con contraste.
Conclusión:
La mayoría de los pacientes con aneurisma de la aorta abdominal (AAA) no presentan síntomas. Sin embargo, cuando aparecen síntomas, el dolor suele ser el más frecuente. Existe un amplio espectro de patrones de dolor secundarios a la presencia de un AAA. La clínica dependerá del diámetro y la posición del aneurisma y de si existe o no ruptura; en el caso de haberla, el cuadro clínico también dependerá de su localización y de si está contenida o es libre. Lo más frecuente es que el dolor esté localizado en el abdomen (45%), y en segundo lugar en región lumbar y flanco ipsilateral (17%). La presencia de un AAA, incluso asintomático, ya puede sospecharse por el hallazgo de una masa abdominal central en la radiografía de abdomen, que en algunos casos desplaza las asas intestinales hacia la periferia. Por otro lado, en una ecografía renovesical en un paciente con clínica compatible, pero sin hallazgos ecográficos significativos en el tracto urinario, se debe buscar la causa del dolor en estructuras adyacentes, principalmente en estructuras vasculares abdominales. Una vez hecho el diagnóstico de AAA, si se sospecha complicación, se debe realizar un TC abdominal sin y con contraste.
Bibliografía:
Cura, J. d., Pedraza Gutiérrez, S., & Gayete, A., Rovira, A. Radiología esencial (2a. ed.). Madrid: Panamericana. 2018. Rinckenbach S, Albertini JN, Thaveau F, et al. Prehospital treatment of infrarenal ruptured abdominal aortic aneurysms: a multicentric analysis. Ann Vasc Surg 2010; 24:308. van Walraven C, Wong J, Morant K, et al. Incidence, follow-up, and outcomes of incidental abdominal aortic aneurysms. J Vasc Surg 2010; 52:282. Assar AN, Zarins CK. Ruptured abdominal aortic aneurysm: a surgical emergency with many clinical presentations. Postgrad Med J 2009; 85:268.