Perforación duodenal como complicación de úlcera péptica crónica

Hospital: Hospital Universitario Virgen de la Victoria, Málaga
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Elena Inmaculada Jiménez Rodríguez, Tania Díaz Antonio, Cristina Palma González, Emilio Buendía Peña,

Presentación:
Varón de 59 años con ulcus duodenal crónico como único antecedente a destacar, que acude a Urgencias por dolor abdominal con signos de irritación peritoneal. Ante la clínica presentada se realiza TAC de abdomen en donde se observa estenosis del bulbo duodenal con cambios inflamatorios asociados que condicionan una dilatación gástrica severa, con neumatosis portal y neumoperitoneo extensos. La laparotomía exploradora confirmó la existencia de peritonitis purulenta por úlcera duodenal estenosante perforada, realizándose cierre primario de la perforación según técnica Heineke-Mikulicz. El paciente fue sometido finalmente a antrectomía ampliada a primera porción duodenal con reconstrucción en Y de Roux por hemorragia digestiva alta no controlable endoscópicamente en el postoperatorio tardío, con evolución clínica posterior favorable.

Discusión:
La enfermedad ulcerosa péptica es el resultado de un desequilibrio entre la pepsina ácida del estómago y las barreras de defensa de las mucosas. Aunque entre el 10% y el 20% de los pacientes con ulcera péptica experimentarán complicaciones, solo entre el 2% y el 14% de las úlceras se perforarán provocando una enfermedad aguda. La perforación es una complicación grave y los pacientes suelen presentar un abdomen agudo que conlleva un alto riesgo de morbilidad y mortalidad. La evidencia de neumoperitoneo tanto en radiología simple como en la TAC es patognomónico de perforación de víscera hueca. La TAC puede evidenciar otros hallazgos como son la presencia de líquido libre intraperitoneal, gas portal, realce de pared del segmento afecto entre otros, así como dilatación de la cámara gástrica en los casos que asocian estenosis péptica. Hoy en día, la realización de la TAC es esencial ya que es la herramienta diagnóstica más útil y ayuda al a establecer una estrategia quirúrgica. Las opciones quirúrgicas varían en función de la localización de la perforación, siendo el objetivo esencial reparar la perforación y minimizar la contaminación intraperitoneal.

Conclusión:
La enfermedad ulcerosa péptica es el resultado de un desequilibrio entre la pepsina ácida del estómago y las barreras de defensa de las mucosas. Aunque entre el 10% y el 20% de los pacientes con ulcera péptica experimentarán complicaciones, solo entre el 2% y el 14% de las úlceras se perforarán provocando una enfermedad aguda. La perforación es una complicación grave y los pacientes suelen presentar un abdomen agudo que conlleva un alto riesgo de morbilidad y mortalidad. La evidencia de neumoperitoneo tanto en radiología simple como en la TAC es patognomónico de perforación de víscera hueca. La TAC puede evidenciar otros hallazgos como son la presencia de líquido libre intraperitoneal, gas portal, realce de pared del segmento afecto entre otros, así como dilatación de la cámara gástrica en los casos que asocian estenosis péptica. Hoy en día, la realización de la TAC es esencial ya que es la herramienta diagnóstica más útil y ayuda al a establecer una estrategia quirúrgica. Las opciones quirúrgicas varían en función de la localización de la perforación, siendo el objetivo esencial reparar la perforación y minimizar la contaminación intraperitoneal.

Bibliografía:
1. Kin Tong Chung, Vishalkumar G Shelat. Perforated peptic ulcer – an update. World J Gastrointest Surg. 2017; 9 (1): 1-12. DOI: 10.4240 / wjgs. v9.i1.1. 2. Fultz PJ, Skucas J, Weiss SL. CT in upper gastrointestinal tract perforations secondary to peptic ulcer disease. Gastrointest Radiol. 1992; 17: 5-8. DOI: https://doi.org/10.1007/BF01888496. 3. Chen CH, Huang HS, Yang CC. The features of perforated peptic ulcers in conventional computed tomography. Hepatogastroenterology. 2001;48(41):1393-6. PMID: 11677972.

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