Hospital: Hospital Infanta Elena
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Gloria Reina Muñoz, María del Carmen Blanco Bruña, Manuel Ruza Sarrasín.,
Presentación:
Paciente de 20 años que acude a nuestro servicio de Urgencias por dolor abdominal de 4 días de evolución, iniciado en ambos hipocondrios y posteriormente generalizado. No presenta náuseas, vómitos ni diarrea. Asocia polaquiuria y disuria leve, sin fiebre. No se refiere a transgresión dietética ni consumo de tóxicos, aunque sí tratamiento antibiótico con amoxicilina en los días anteriores por faringoamigdalitis aguda. Analíticamente destaca una PCR elevada y leucocitosis con neutrofilia. Ante la sospecha de un cuadro séptico o quirúrgico abdominal de origen no claro se solicita un TC de abdomen con contraste intravenoso (IV), identificándose en ambos parénquimas renales varias áreas focales hipodensas mal definidas que alcanzan la periferia cortical, con engrosamiento estructural subyacente y sugestivas de nefritis bilateral, considerando la naturaleza infecciosa / inflamatoria o tóxica / farmacológica como primeras posibilidades etiológicas. Se excluye la opción de infarto renal así como la presencia de uropatía obstructiva o la existencia de colecciones abscesificadas. El paciente es ingresado, con aislamiento de estreptococo y pauta de tratamiento antibiótico IV, presentando una evolución favorable clínica como analítica
Discusión:
La enfermedad inflamatoria renal puede implicar al glomérulo o al parénquima renal, denominándose glomerulonefritis o nefritis intersticial (NI), respectivamente. La NI se divide fundamentalmente en NI no infecciosa, generalmente causada por agentes tóxicos, y NI infecciosa, resultado de la acción de un patógeno, generalmente bacteriano y denominándose pielonefritis aguda (PNA). La PNA es una infección multifocal que compromete al parénquima y sistema colector renal de uno o ambos riñones. Los hallazgos clínicos y analíticos normalmente son suficientes para el diagnóstico, reservándose el estudio radiológico en pacientes con riesgo de PNA complicada para detectar causas predisponentes, graduar la gravedad y evaluar secuelas. En pacientes adultos con sospecha de PNA la TC es la prueba radiológica de elección ya que proporciona información completa sobre la fisiología y estructura parenquimatosa renal, permitiendo valorar áreas flemonosas incipientes, defectos de perfusión, estado de la vía excretora y una evaluación adicional extrarrenal. Como desventajas el empleo de radiación ionizante y de contraste IV. Es más sensible que la ecografía para evaluar alteraciones estructurales del parénquima renal, sobre todo si son pequeñas o incipientes. El protocolo de TC dependerá de la sospecha clínica (fases sin contraste, arterial, excretora…;opcionales); de manera estándar efectuamos un estudio abdominopélvico a los 70 segundos tras un bolo de contraste yodado intravenoso. Como hallazgos iniciales típicos: -Una o más lesiones de aspecto cuneiforme mal definidas, con menor realce que el resto del parénquima y que alcanzan la periferia del córtex. -Bandas alternantes hipo e hiperdensas paralelas al eje de los túbulos y conductos colectores (nefrograma estriado). -Signos secundarios extrarrenales: engrosamiento urotelial pielocalicial, de la fascia de Gerota y reticulación de la grasa perirrenal. -Retardo en la eliminación del contraste si existe afectación difusa. Los hallazgos radiológicos pueden persistir semanas o meses pese a la normalización clínica-analítica, no indicando infección activa.
Conclusión:
La enfermedad inflamatoria renal puede implicar al glomérulo o al parénquima renal, denominándose glomerulonefritis o nefritis intersticial (NI), respectivamente. La NI se divide fundamentalmente en NI no infecciosa, generalmente causada por agentes tóxicos, y NI infecciosa, resultado de la acción de un patógeno, generalmente bacteriano y denominándose pielonefritis aguda (PNA). La PNA es una infección multifocal que compromete al parénquima y sistema colector renal de uno o ambos riñones. Los hallazgos clínicos y analíticos normalmente son suficientes para el diagnóstico, reservándose el estudio radiológico en pacientes con riesgo de PNA complicada para detectar causas predisponentes, graduar la gravedad y evaluar secuelas. En pacientes adultos con sospecha de PNA la TC es la prueba radiológica de elección ya que proporciona información completa sobre la fisiología y estructura parenquimatosa renal, permitiendo valorar áreas flemonosas incipientes, defectos de perfusión, estado de la vía excretora y una evaluación adicional extrarrenal. Como desventajas el empleo de radiación ionizante y de contraste IV. Es más sensible que la ecografía para evaluar alteraciones estructurales del parénquima renal, sobre todo si son pequeñas o incipientes. El protocolo de TC dependerá de la sospecha clínica (fases sin contraste, arterial, excretora…;opcionales); de manera estándar efectuamos un estudio abdominopélvico a los 70 segundos tras un bolo de contraste yodado intravenoso. Como hallazgos iniciales típicos: -Una o más lesiones de aspecto cuneiforme mal definidas, con menor realce que el resto del parénquima y que alcanzan la periferia del córtex. -Bandas alternantes hipo e hiperdensas paralelas al eje de los túbulos y conductos colectores (nefrograma estriado). -Signos secundarios extrarrenales: engrosamiento urotelial pielocalicial, de la fascia de Gerota y reticulación de la grasa perirrenal. -Retardo en la eliminación del contraste si existe afectación difusa. Los hallazgos radiológicos pueden persistir semanas o meses pese a la normalización clínica-analítica, no indicando infección activa.
Bibliografía:
P. Brañalova Lopez, R. Menéndez de Llano, L. Hernández Luyando. Infecciones renales en el adulto. Radiología abdominal.2009; volumen 6, n2, pág. 16. M. Fernández del Castillo-Ascanio, C. González-González. Diagnóstico por imagen en infecciones renales: Pielonefritis. Radiología abdominal.2009; volumen 6, n2, pág. 12. E. M. Sola Martínez, I. Pérez Caballero, M. D. Lerma del Valle. Infecciones del parénquima y la via renal. Radiología abdominal.2009; volumen 6, n2, pág. 10-11. William D, Craig et al. Pyelonephritis: Radiologic-Pathologic Review. Radiographics. 2008; 28:255-276.