Fístula colecistocutánea, una complicación olvidada de la colecistitis.

Hospital: Hospital Clínico San Carlos
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Soledad Vera, Fátima Matute, Sofía García, Cristina Arizaga, Pablo Peñalver, Coral Sánchez,

Presentación:
Varón de 82 años no colecistectomizado con antecedente de colecistitis aguda litiásica con formación de absceso perivesicular hace 3 años, acude al Servicio de Urgencias por aparición hace 15 días de tumoración dura con signos de flogosis en hipocondrio derecho que ha ido progresivamente aumentando de tamaño y que desde hace 48 horas se acompaña de dolor, fiebre, secreción de bilis y deterioro del estado general a pesar del tratamiento antibiótico recetado por su médico de atención primaria. En la analítica destaca leucocitos 8.400 10^3/uL (Neutrófilos 84%) y PCR 11.8 mg/dL. Se realiza radiografía de abdomen en la que se observa aumento de partes blandas y gas en la pared del hipocondrio derecho. Ante los hallazgos se decide realizar TC abdominal, la vesícula biliar está colapsada sin litiasis en su interior y tiene un amplio defecto en la pared del fundus vesicular que se comunica con una colección con realce mural en la grasa del tejido celular subcutáneo en la pared abdominal anterior del hipocondrio derecho, en cuyo seno se observan litiasis migradas y enfisema subcutáneo.

Discusión:
Los hallazgos son compatibles con fístula colecistocutánea. Las fístulas colecistocutáneas son una complicación extremadamente rara generalmente secundaria a colecistitis litiásica evolucionada y menos frecuente a cáncer de vesícula, colecistitis alitiásica o colecistostomía. Todas estas causas condicionan obstrucción de la salida de la bilis con el consecuente aumento de la presión y disminución de la perfusión de la pared vesicular que conduce a la necrosis, perforación y formación de abscesos y fístulas internas (la mayoría) o externas. Por tanto, la fístula colecistocutánea es la evolución natural de las causas anteriormente descritas, si bien actualmente es infrecuente dada la disponibilidad de antibióticos y el tratamiento quirúrgico temprano de la patología biliar litiásica. Es más frecuente en mayores de 60 años y la sintomatología es larvada e inespecífica, algunos de los síntomas más frecuentes son la aparición de una masa en hipocondrio derecho, dolor y supuración de bilis, otros más inespecíficos incluyen mal estado general, dispepsia, astenia y pérdida de peso, entre otros. El TC de abdomen con contraste iv es la prueba de imagen de elección para el diagnóstico. El diagnóstico diferencial incluye quiste epidérmico infectado, granuloma piogénico, carcinoma metastásico, osteomielitis crónica costal, tumor de partes blandas, absceso o hematoma de la pared abdominal y el cáncer de colon con fístula colocutánea. El tratamiento depende de la causa de la fístula si bien debe incluir antibióticos de amplio espectro, drenaje del absceso y colecistectomía electiva.

Conclusión:
Los hallazgos son compatibles con fístula colecistocutánea. Las fístulas colecistocutáneas son una complicación extremadamente rara generalmente secundaria a colecistitis litiásica evolucionada y menos frecuente a cáncer de vesícula, colecistitis alitiásica o colecistostomía. Todas estas causas condicionan obstrucción de la salida de la bilis con el consecuente aumento de la presión y disminución de la perfusión de la pared vesicular que conduce a la necrosis, perforación y formación de abscesos y fístulas internas (la mayoría) o externas. Por tanto, la fístula colecistocutánea es la evolución natural de las causas anteriormente descritas, si bien actualmente es infrecuente dada la disponibilidad de antibióticos y el tratamiento quirúrgico temprano de la patología biliar litiásica. Es más frecuente en mayores de 60 años y la sintomatología es larvada e inespecífica, algunos de los síntomas más frecuentes son la aparición de una masa en hipocondrio derecho, dolor y supuración de bilis, otros más inespecíficos incluyen mal estado general, dispepsia, astenia y pérdida de peso, entre otros. El TC de abdomen con contraste iv es la prueba de imagen de elección para el diagnóstico. El diagnóstico diferencial incluye quiste epidérmico infectado, granuloma piogénico, carcinoma metastásico, osteomielitis crónica costal, tumor de partes blandas, absceso o hematoma de la pared abdominal y el cáncer de colon con fístula colocutánea. El tratamiento depende de la causa de la fístula si bien debe incluir antibióticos de amplio espectro, drenaje del absceso y colecistectomía electiva.

Bibliografía:
1. Sayed L, Sangal S, Finch G. Spontaneous cholecystocutaneous fistula: a rare presentation of gallstones. J Surg Case Rep. 2010; 1(5):5. DOI: 10.1093/jscr/2010.5.5. 2. Mathonnet M Maisonnette F Gainant A. Fistule cholécysto-cutanée spontanée : histoire naturelle de la cholécystite lithiasique. Annales de Chirurgie. 2002; 127 (2): 378-380. DOI: 10.1016/S0003-3944(02)00775-7. 3. Surya M, Soni P, Nimkar K. Spontaneous Cholecysto-Cutaneous Fistula Draining Through an Old Abdominal Surgical Scar. Pol J Radiol. 2016; 22(81):498-501. DOI: 10.12659/PJR.898464.

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