Colitis isquémica y hemorragia digestiva baja con existencia de sangrado activo

Hospital: Hospital Virgen de Valme
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Daniel Calvo Gijón, Susana Rico Gala, Borja Fernández Gordillo, Ana Cepeda Vázquez, Lucía Montesinos Aguayo,

Presentación:
Mujer de 80 años, hipertensa en tratamiento, sin otros antecedentes de interés que acude al servicio de urgencias con dolor abdominal difuso de inicio agudo y rectorragia. TC de abdomen con contraste IV muestra engrosamiento parietal uniforme y segmentario en colon izquierdo, con “signo de la diana” por presencia de edema submucoso (Fig. A). Mínima cuantía de líquido libre en gotiera paracólica izquierda. No se identificó oclusión vascular. Durante el ingreso, la paciente presenta evolución tórpida con anemia y necesidad transfusional, ante la sospecha de sangrado activo se realiza estudio trifásico con TC abdominal sin contraste y en fases arterial y portal que confirman foco de extravasación endoluminal en flexura esplénica (Fig. B, C y D). Ante estabilidad hemodinámica, se decidió manejo conservador con colonoscopia precoz que confirmó sospecha clínica y radiológica de colitis isquémica, con buena evolución clínica posterior y sin necesidad por tanto, de tratamiento endovascular o quirúrgico.

Discusión:
La colitis isquémica es la forma más frecuente de isquemia intestinal. Afecta principalmente a pacientes de edades superiores a los 60 años, siendo más prevalente entre las mujeres. La presentación clínica típica es el dolor abdominal acompañado de rectorragia o hematoquecia. La mayoría de episodios son leves y reversibles (formas no gangrenosas), que se resuelven de forma espontánea. Las formas gangrenosas son aproximadamente el 15% de los casos, generalmente graves y con necesidad de intervención quirúrgica. El mecanismo fisiopatológico normalmente es el resultado de una reducción repentina y generalmente transitoria del flujo sanguíneo, afectando principalmente a las regiones vasculares frontera del colon (flexura esplénica y unión rectosigmoidea). Los tres mecanismos fundamentales que llevan al compromiso vascular son: isquemia no oclusiva (95% de los casos), oclusión arterial por patología tromboembólica y trombosis venosa mesentérica. Los hallazgos típicos en TC, aunque no específicos, incluyen el engrosamiento parietal segmentario con “thumbprinting” o “signo de la diana” por presencia de edema submucoso e hiperdensidad de la mucosa y serosa, cambios inflamatorios perilesionales con aumento de la densidad de la grasa del mesocolon y presencia de líquido libre pericólico. Estos cambios normalmente reflejan un episodio inicial de isquemia transitoria con la subsecuente lesión por reperfusión, como mostró nuestro caso. Además, el colon es sin duda el territorio donde se producen más sangrados, siendo la colitis isquémica una causa frecuente de hemorragia digestiva baja, pudiendo ocasionalmente identificar extravasación de contraste a la luz como signo directo de sangrado activo intestinal. Si existe sospecha de sangrado activo como era nuestro caso, la realización de un estudio trifásico con un estudio basal sin contraste y en fases arterial y portal es fundamental para aumentar la especificidad y sensibilidad global de la técnica.

Conclusión:
La colitis isquémica es la forma más frecuente de isquemia intestinal. Afecta principalmente a pacientes de edades superiores a los 60 años, siendo más prevalente entre las mujeres. La presentación clínica típica es el dolor abdominal acompañado de rectorragia o hematoquecia. La mayoría de episodios son leves y reversibles (formas no gangrenosas), que se resuelven de forma espontánea. Las formas gangrenosas son aproximadamente el 15% de los casos, generalmente graves y con necesidad de intervención quirúrgica. El mecanismo fisiopatológico normalmente es el resultado de una reducción repentina y generalmente transitoria del flujo sanguíneo, afectando principalmente a las regiones vasculares frontera del colon (flexura esplénica y unión rectosigmoidea). Los tres mecanismos fundamentales que llevan al compromiso vascular son: isquemia no oclusiva (95% de los casos), oclusión arterial por patología tromboembólica y trombosis venosa mesentérica. Los hallazgos típicos en TC, aunque no específicos, incluyen el engrosamiento parietal segmentario con “thumbprinting” o “signo de la diana” por presencia de edema submucoso e hiperdensidad de la mucosa y serosa, cambios inflamatorios perilesionales con aumento de la densidad de la grasa del mesocolon y presencia de líquido libre pericólico. Estos cambios normalmente reflejan un episodio inicial de isquemia transitoria con la subsecuente lesión por reperfusión, como mostró nuestro caso. Además, el colon es sin duda el territorio donde se producen más sangrados, siendo la colitis isquémica una causa frecuente de hemorragia digestiva baja, pudiendo ocasionalmente identificar extravasación de contraste a la luz como signo directo de sangrado activo intestinal. Si existe sospecha de sangrado activo como era nuestro caso, la realización de un estudio trifásico con un estudio basal sin contraste y en fases arterial y portal es fundamental para aumentar la especificidad y sensibilidad global de la técnica.

Bibliografía:
– Berrito D, Iacobellis F, Mazzei MA et al. MDCT in ischaemic colitis: how to define the aetiology and acute, subacute and chronic phase of damage in the emergency setting. Br J Radiol. 2016;89(1061). http://dx.doi.org/10.1259/bjr.20150821 – Iacobelli

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