Tromboflebitis pélvica séptica, no siempre se dan en el postparto.

Hospital: Hospital Virgen de la luz de Cuenca. Hospital General de Alicante.
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Tania Garcia Valverde, Escribano Arranz C, Roquet-Jalmar Saus M, Pampa Rodriguez RA, Serra Serra N, García Valverde C.,

Presentación:
Paciente mujer de 68 años con antecedente de histerectomía vaginal y plastias vaginales, que consulta a los pocos días de la cirugía por fiebre de hasta 40ºC, objetivándose alteraciones en la analítica. Se le realiza una TC, observando cambios postquirúrgicos de histerectomía, identificando una colección pélvica de contenido líquido y paredes que realzan, compatible con absceso dado el contexto referido. Es polilobulada, de márgenes anfractuosos, presentado un pequeño componente, de unos 2.8 cm de diámetro mayor, que se extiende anteriormente desde la cúpula vaginal, contactando con la pared posterosuperior vesical, la cual se halla engrosada. Existe otro componente de la colección, de mayor tamaño (4.7 cm), dudosamente comunicado con el anterior, que se sitúa por encima y posterior a la cúpula vaginal, desde donde se extiende hacia la pelvis derecha. Además se identifica un pequeño defecto de repleción en la porción distal de la vena ovárica derecha que sugiere trombosis. Hallazgos que en conjunto sugieren una tromboflebitis pélvica séptica.

Discusión:
La tromboflebitis pélvica séptica es frecuente en el postparto, con una incidencia general de 1: 3000 partos (mayor en cesáreas), pero la asociación con enfermedades ginecológicas es menor, incluyendo a la enfermedad inflamatoria pélvica, procedimientos ginecológicos o cirugías, como en este caso. La vena ovárica derecha está comprometida en aproximadamente el 90% de los casos, probablemente debido a la mayor longitud de esta vena y a la incompetencia de sus válvulas. Existe un flujo de izquierda a derecha en el drenaje venoso en esta zona en posición erguida, lo que puede explicar una mayor prevalencia de trombosis de la vena ovárica derecha. En el caso de la trombosis de la vena ovárica, el trombo puede progresar hacia la vena cava inferior y la vena renal y volverse potencialmente peligroso. Se cree que la patogenia involucra la tríada de Virchow, con daño endotelial a las venas pélvicas causado por una infección, endotoxinas o traumatismos menores como parto o cirugía, junto con un estado de hipercoagulabilidad y estasis venosa, que son condiciones establecidas presentes durante el embarazo y posparto. Clínicamente, la tromboflebitis pélviéca séptica se caracteriza a menudo por un pico prolongado de fiebre, leucocitosis y dolor abdominal. En el pasado, el diagnóstico de tromboflebitis pélvica séptica se hacía sobre bases clínicas y hallazgos quirúrgicos; en la actualidad, el estudio diagnóstico implica pruebas de imagen sumado a un alto nivel de sospecha en aquellos pacientes con los factores de riesgo antes mencionados. Los hallazgos de la TC comprenden agrandamiento de la vena afectada, realce o pared del vaso claramente definida, hebras inflamatorias perivasculares y un defecto de llenado de baja densidad del vaso gonadal que representa el trombo. También pudiéndose asociar abscesos o colecciones regionales.

Conclusión:
La tromboflebitis pélvica séptica es frecuente en el postparto, con una incidencia general de 1: 3000 partos (mayor en cesáreas), pero la asociación con enfermedades ginecológicas es menor, incluyendo a la enfermedad inflamatoria pélvica, procedimientos ginecológicos o cirugías, como en este caso. La vena ovárica derecha está comprometida en aproximadamente el 90% de los casos, probablemente debido a la mayor longitud de esta vena y a la incompetencia de sus válvulas. Existe un flujo de izquierda a derecha en el drenaje venoso en esta zona en posición erguida, lo que puede explicar una mayor prevalencia de trombosis de la vena ovárica derecha. En el caso de la trombosis de la vena ovárica, el trombo puede progresar hacia la vena cava inferior y la vena renal y volverse potencialmente peligroso. Se cree que la patogenia involucra la tríada de Virchow, con daño endotelial a las venas pélvicas causado por una infección, endotoxinas o traumatismos menores como parto o cirugía, junto con un estado de hipercoagulabilidad y estasis venosa, que son condiciones establecidas presentes durante el embarazo y posparto. Clínicamente, la tromboflebitis pélviéca séptica se caracteriza a menudo por un pico prolongado de fiebre, leucocitosis y dolor abdominal. En el pasado, el diagnóstico de tromboflebitis pélvica séptica se hacía sobre bases clínicas y hallazgos quirúrgicos; en la actualidad, el estudio diagnóstico implica pruebas de imagen sumado a un alto nivel de sospecha en aquellos pacientes con los factores de riesgo antes mencionados. Los hallazgos de la TC comprenden agrandamiento de la vena afectada, realce o pared del vaso claramente definida, hebras inflamatorias perivasculares y un defecto de llenado de baja densidad del vaso gonadal que representa el trombo. También pudiéndose asociar abscesos o colecciones regionales.

Bibliografía:
1. Longo Roepke R, Peixoto Ferraz de Campos F, Lovisolo S. Septic pelvic thrombophlebitis of unknown origin: an ever threatening entity. Autops Case Rep. 2014 Jul-Sep; 4(3): 39-46. Published online 2014 Sep 30. doi: 10.4322/acr.2014.027. 2. Vigil Doblas P, Brabandere de CC, Martínez Pérez N. Trombosis de la vena ovárica. Serie de 3 casos en el Hospital Universitario de Cabueñes. Rev. chil. obstet. Ginecol. 2017; 82( 5 ): 534-538. http://dx.doi.org/10.4067/s0717-75262017000500534. 3. Garcia J, Aboujaoude R, Apuzzio J. Septic Pelvic Thrombophlebitis: Diagnosis and Management. Infect Dis Obstet Gynecol. 2006. 1514. Published online 2006 Jul 4. doi: 10.1155/IDOG/2006/15614. 4. Nezhat C, Farhady P, Lemyre M. Septic Pelvic Thrombophlebitis Following Laparoscopic Hysterectomy. JSLS. 2009 Jan-Mar; 13(1): 84-86. PMCID: PMC3015896.

DESCARGAR ARCHIVO