Hospital: H. U. del Río Hortega
Ciudad: Valladolid
Nº: C2017-515
Aut@r o Autores: Antonio Ginés Santiago
Presentación:
Varón de 72 años, sin antecedentes de interés. Diagnosticado de carcinoma en el paladar. Se realiza intervención quirúrgica (maxilectomía y reconstrucción con colgajo temporal), tras la que presenta sangrado y precisa de traqueotomía de urgencia para ventilación. Posteriormente, se aprecia clínicamente enfisema subcutáneo, por lo que se solicita la realización de TC torácica. En la TC torácica se aprecia enfisema subcutáneo, neumomediastino y neumotórax bilateral. Se observa además una solución de continuidad en la pared posterior de la tráquea. Se realizó tratamiento conservador, con ventilación a través del tubo laringo-traqueal colocado distalmente a la rotura traqueal, con posterior resolución de la misma, comprobada por fibrobroncoscopia. En la evolución, el paciente falleció por otras complicaciones.
Discusión:
La rotura traqueal tras intubación orotraqueal o traqueostomía es una complicación rara, pero con elevada morbilidad y mortalidad, aunque es difícil de cuantificar dada la baja incidencia. Entre los factores asociados se encuentran la intubación en situación de urgencia, como en nuestro caso. Los signos y síntomas más frecuentes son la aparición de enfisema subcutáneo, neumomediastino y neumotórax y no es raro el retraso en el diagnóstico. Aunque el diagnóstico de certeza es la visualización directa de la lesión en la fibrobroncoscopia, la TCMD torácica es de una utilidad indiscutible, ya que además de valorar los signos indirectos, es capaz de dar el diagnóstico y permitir la valoración del mediastino. Tradicionalmente el tratamiento consistía en la reparación quirúrgica, pero cada vez se tiende más al tratamiento conservador, sobre todo si la rotura ocurre en la porción membranosa (posterior) y/o es de pequeño tamaño.
Conclusión:
La rotura traqueal tras intubación orotraqueal o traqueostomía es una complicación rara, pero con elevada morbilidad y mortalidad, aunque es difícil de cuantificar dada la baja incidencia. Entre los factores asociados se encuentran la intubación en situación de urgencia, como en nuestro caso. Los signos y síntomas más frecuentes son la aparición de enfisema subcutáneo, neumomediastino y neumotórax y no es raro el retraso en el diagnóstico. Aunque el diagnóstico de certeza es la visualización directa de la lesión en la fibrobroncoscopia, la TCMD torácica es de una utilidad indiscutible, ya que además de valorar los signos indirectos, es capaz de dar el diagnóstico y permitir la valoración del mediastino. Tradicionalmente el tratamiento consistía en la reparación quirúrgica, pero cada vez se tiende más al tratamiento conservador, sobre todo si la rotura ocurre en la porción membranosa (posterior) y/o es de pequeño tamaño.
Bibliografía:
Miñambres E et al. Tracheal rupture after endotracheal intubation: a literature systematic review. Eur J Cardiothorac Surg. 2009 Jun, 35(6):1056-62. Meyer M. Iatrogenic tracheobronchial lesions. A report on 13 cases. Thorac Cardiov Surg, 49 (2001), pp. 115-9.

A y B. Rx de tórax y corte coronal de TC que muestra extenso enfisema subcutáneo y neumomediastino. C y D. Cortes sagital y axial de TC que muestran ubicación del tubo laringo-traqueal y discontinuidad en la pared traqueal (flechas), con mayor detalle en E.