Hospital: HOSPITAL UNIVERSITARIO CENTRAL DE ASTURIAS (HUCA)
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: MIGUEL MARTINEZ-CACHERO GARCÍA, Pablo Corujo Murga, Luis Martínez Camblor, Juan Calvo Blanco, Helena Cigarrán Sexto, Sonia Aranda Jarreta,
Presentación:
Varón de 43 años que acude al S. Urgencias por dolor y edema periorbitario tras un golpe accidental mientras trabajaba. Presenta una herida inciso-contusa de aproximadamente 2 cm que se sutura. Exploración física: – MOES normales. No diplopia. – Hemorragia subconjuntival con quemosis. No úlceras. – FO: Papila y mácula normales. No se observan desgarros ni alteraciones retinianas. El paciente vuelve a consultar 4 días después por aumento del edema periorbitario y dolor con todos los movimientos oculares. Exploración física: – Herida inciso-contusa correctamente suturada y sin supuración. – Edema y empastamiento palpebral superior. – Ligera limitación a la dextroversión. No diplopia. Actitud: Se solicita TC de órbitas para descartar absceso intraorbitario. Hallazgos TC Colección heterogénea de paredes hipercaptantes y burbujas de aire en su interior que involucra la región pre y postseptal extraconal superoexterna de la órbita derecha con varias formaciones alargadas de baja densidad compatibles con cuerpos extraños vegetales, el mayor de 20 x 7 x 5 mm (AP x T x CC) que deforma el globo ocular y condiciona exoftalmos.
Discusión:
En nuestro medio las lesiones traumáticas son una causa frecuente de cuerpos extraños retenidos. El retraso diagnóstico puede conllevar el desarrollo de una serie de complicaciones precoces y tardías y para evitarlas es importante que el radiólogo esté familiarizado con los cuerpos extraños más habituales (metálicos, cristal y vegetales fundamentalmente). El metal y el cristal se presentan característicamente como cuerpos extraños hiperdensos en los estudios de TC, por lo que suelen ser fáciles de identificar. En cambio, los cuerpos extraños de origen vegetal son hipodensos y presentan una atenuación variable en función de su contenido en aire y agua, y si no estamos habituados puede conducirnos a errores diagnósticos. En el momento agudo es frecuente que la madera seca presente un mayor porcentaje de aire y que esto nos confunda con una colección hidroaérea. Con el tiempo absorbe fluidos (sangre, exudado…;) incrementando su atenuación por un mayor contenido en agua. En estos casos puede servirnos de ayuda usar una ventana adecuada (por ejemplo, un ancho de 1000 UH y un centro de 500 UH como en una ventana de pulmón) que nos permitirá diferenciar mejor el aire del material orgánico. Además, los cuerpos extraños vegetales suelen presentar una morfología cilíndrica o alargada que no es habitual en el aire. Los cuerpos extraños vegetales suelen generar importante inflamación de los planos blandos adyacentes y debido a su porosidad y a su origen orgánico condicionan un excelente medio de cultivo para microorganismos, por lo que la infección es una complicación muy frecuente si no se retiran precozmente. En muchas ocasiones el diagnóstico es radiológico y va a indicar tratamiento quirúrgico en lugar de uno conservador. Es muy importante que el radiólogo intente precisar el número, localización, extensión y probable composición de los diferentes cuerpos extraños.
Conclusión:
En nuestro medio las lesiones traumáticas son una causa frecuente de cuerpos extraños retenidos. El retraso diagnóstico puede conllevar el desarrollo de una serie de complicaciones precoces y tardías y para evitarlas es importante que el radiólogo esté familiarizado con los cuerpos extraños más habituales (metálicos, cristal y vegetales fundamentalmente). El metal y el cristal se presentan característicamente como cuerpos extraños hiperdensos en los estudios de TC, por lo que suelen ser fáciles de identificar. En cambio, los cuerpos extraños de origen vegetal son hipodensos y presentan una atenuación variable en función de su contenido en aire y agua, y si no estamos habituados puede conducirnos a errores diagnósticos. En el momento agudo es frecuente que la madera seca presente un mayor porcentaje de aire y que esto nos confunda con una colección hidroaérea. Con el tiempo absorbe fluidos (sangre, exudado…;) incrementando su atenuación por un mayor contenido en agua. En estos casos puede servirnos de ayuda usar una ventana adecuada (por ejemplo, un ancho de 1000 UH y un centro de 500 UH como en una ventana de pulmón) que nos permitirá diferenciar mejor el aire del material orgánico. Además, los cuerpos extraños vegetales suelen presentar una morfología cilíndrica o alargada que no es habitual en el aire. Los cuerpos extraños vegetales suelen generar importante inflamación de los planos blandos adyacentes y debido a su porosidad y a su origen orgánico condicionan un excelente medio de cultivo para microorganismos, por lo que la infección es una complicación muy frecuente si no se retiran precozmente. En muchas ocasiones el diagnóstico es radiológico y va a indicar tratamiento quirúrgico en lugar de uno conservador. Es muy importante que el radiólogo intente precisar el número, localización, extensión y probable composición de los diferentes cuerpos extraños.
Bibliografía:
1 – Carneiro C. B, Cruz A. N. I, Chemin N. R. Multimodality imaging of foreign bodies: New insights into old challenges. RadioGraphics. 2020;40:1965-1986. DOI: 10.1148/rg.2020200061. 2 – Thelen J, Bhatt A.A, Bhatt A.A. Acute ocular traumatic imaging: what the radiologist should know. Emerg Radiol. 2017 Oct;24(5):593. DOI: 10.1007/s10140-017-1536-0. 3 – Al-Mujaini A, Al-Senawi R, Ganesh A. Intraorbital foreing body: Clinical presentation, radiological appearance and management. Sultan Qaboos Univ Med J. 2008 Mar; 8(1):69-74.