OBSTRUCCIÓN INTESTINAL SECUNDARIA A DIVERTÍCULO DE MECKEL CON ENTEROLITOS.

Hospital: Complejo Hospitalario Universitario Granada
Ciudad: Granada
Nº: C2017-017
Aut@r o Autores: Elena Moya Sánchez Eduardo Ruiz Carazo, María Dolores García Roa, Antonio Gámez Martínez, Álvaro Moyano Portillo, Genaro López Milena

Presentación:
Mujer de 24 años con antecedente de válvula aórtica bicúspide con estenosis aórtica intervenida en la infancia que fue sometida a una nueva intervención a los veintidós años para sustitución de la válvula aórtica por una prótesis mecánica y tubo de Dacron. Acude a urgencias un año después por presentar picos febriles y dolor epigástrico. Se realiza angio-TC, apreciándose pequeñas imágenes sugerentes de trombos adheridos a la pared aórtica, que afectan al segmento ocupado por el tubo supracoronario (Fig.1). A los tres días, a pesar del tratamiento anticoagulante, se produce un empeoramiento por lo que se realizan dos nuevas angio-TC, observándose crecimiento en el tamaño y en el número del material trombótico adherido a la pared (Fig.2). Se decide practicar cirugía urgente, teniendo lugar el fallecimiento de la paciente durante la intervención. Se remite a Microbiología el material biológico presente en el interior protésico, aislándose Aspergillus Flavus.

Discusión:
Las infecciones protésicas vasculares suelen afectar a pacientes inmunocompetentes. El organismo se adquiere por contaminación de esporas fúngicas en forma de bioaerosoles que se depositan en la prótesis durante la cirugía. La infección fúngica tardía de una prótesis vascular debe ser sospechada en pacientes que presentan fiebre inexplicable con hemocultivos negativos y que no responden a tratamiento antibiótico. En la TC aparece material hipodenso en la luz del vaso, adherido al material protésico, que no muestra realce tras la administración de contraste intravenoso, simulando una trombosis. Si el material hipodenso crece a pesar del tratamiento anticoagulante, el diagnóstico más probable es una infección fúngica. La etiología microbiológica se suele confirmar post-mortem.

Conclusión:
Las infecciones protésicas vasculares suelen afectar a pacientes inmunocompetentes. El organismo se adquiere por contaminación de esporas fúngicas en forma de bioaerosoles que se depositan en la prótesis durante la cirugía. La infección fúngica tardía de una prótesis vascular debe ser sospechada en pacientes que presentan fiebre inexplicable con hemocultivos negativos y que no responden a tratamiento antibiótico. En la TC aparece material hipodenso en la luz del vaso, adherido al material protésico, que no muestra realce tras la administración de contraste intravenoso, simulando una trombosis. Si el material hipodenso crece a pesar del tratamiento anticoagulante, el diagnóstico más probable es una infección fúngica. La etiología microbiológica se suele confirmar post-mortem.

Bibliografía:


Fig. 1 (A y B). Angio-TC de aorta torácica con imagen axial (1A) y coronal (1B). Se observan pequeños defectos de repleción en la luz del tubo supracoronario, adheridos a su pared y sugerentes de trombos (flechas). Fig. 2 (A, B, C y D): Angio-TC de aorta torácica sucesivas con imágenes axiales y coronales, realizadas 20 días (2A, 2B) y 25 días (2C, 2D) después de la primera. Existe un aumento progresivo en el tamaño y en el número de los defectos de repleción en la luz del tubo supracoronario, con oclusión casi total del mismo (flechas).

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