Laceración esplénica por Plasmodium vivax

Hospital: Universitari i Politecnic La Fé
Ciudad: Valencia
Nº: C2017-592
Aut@r o Autores: María Victoria Álvarez Martínez Rosa María Piqueras Olmeda, Juan Jose Delgado Moraleda

Presentación:
Presentamos una paciente de 62 años que acude al servicio de Urgencias por hematemesis, rectorragia y síncope. La paciente presenta una neoplasia de cérvix en estadío IV, tratada con radioterapia y quimioterapia (Carboplatino, Taxol y Bevacizumab). La paciente muestra inestabilidad hemodinámica y disminución de las cifras de hematocrito por lo que se solicita un estudio de TC ante la sospecha de sangrado abdominal activo. El estudio radiológico realizado demuestra abundante contenido hemático en asas intestinales, localizando un punto de fuga de contraste desde la aorta hacia el duodeno. No se observaba ninguna alteración en la pared de la aorta que predispusiera a una fístula aorto-entérica.

Discusión:
Las fístulas aorto-entéricas (FAE) representan una causa infrecuente de sangrado digestivo, asociándose a una elevada mortalidad si existe demora en su diagnóstico y por tanto en su tratamiento. Dichas fístulas pueden ser primarias, asociadas a aneurismas de aorta abdominal, o secundarias, asociadas a prótesis de aorta abdominal. Nuestra paciente no presentaba ninguna de las dos premisas clásicas para la presentación de una FAE. En una búsqueda de la posible causa de la misma en la literatura, encontramos relación entre el tratamiento con Bevacizumab (que estaba recibiendo nuestra paciente) y el desarrollo de FAE. El Bevacizumab en un acticuerpo monoclonal utilizado en multitud de neoplasias por efecto antiangiogénico. Interfiere en la microvasculatura de la pared del intestino, causando isquemia y trombosis de los vasos, con consecuente ulceración y perforación de la mucosa como efecto secundario.

Conclusión:
Las fístulas aorto-entéricas (FAE) representan una causa infrecuente de sangrado digestivo, asociándose a una elevada mortalidad si existe demora en su diagnóstico y por tanto en su tratamiento. Dichas fístulas pueden ser primarias, asociadas a aneurismas de aorta abdominal, o secundarias, asociadas a prótesis de aorta abdominal. Nuestra paciente no presentaba ninguna de las dos premisas clásicas para la presentación de una FAE. En una búsqueda de la posible causa de la misma en la literatura, encontramos relación entre el tratamiento con Bevacizumab (que estaba recibiendo nuestra paciente) y el desarrollo de FAE. El Bevacizumab en un acticuerpo monoclonal utilizado en multitud de neoplasias por efecto antiangiogénico. Interfiere en la microvasculatura de la pared del intestino, causando isquemia y trombosis de los vasos, con consecuente ulceración y perforación de la mucosa como efecto secundario.

Bibliografía:
1. Borofsky SE, Levine MS, Rubesin SE, Tanyi JL, Chu CS, Lev-Toaff AS. Bevacizumab-induced perforation of the gastrointestinal tract: clinical and radiolographic findings in 11 patients. Abdom Imaging. 2013 Apr,38(2):265-72. 2. Pepper AN1, Valenzuela MO, Oller KL. Aortoduodenal fistula in a patient on intravitreal bevacizumab injections: a case report. American Journal of Therapeutics 2015 May-Jun,22(3):e75-6. 3. Abu-Hejleh T1, Mezhir JJ, Goodheart MJ, Halfdanarson TR. Incidence and management of gastrointestinal perforation from bevacizumab in advanced cancers. Current Oncology Reports. 2012 Aug,14(4):277-84


Figura 1. a y b) Abundante contenido hemático en asas intestinales. c y d) Sangrado activo a duodeno desde fístula aorto-entérica.

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