Hospital: Complejo Hospitalario de Toledo
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Andrea Calero Ortega, Andrea Calero Ortega, Fátima Ximena Aragón Tejada, Esnelly Francismaría Berríos Bonilla, Manuel Sebastián Páez Álvarez, Maria José Risco Fernández.,
Presentación:
Mujer de 59 años que acude a Urgencias por disnea y febrícula. Se deriva a Unidad de Cuidados Intensivos con diagnóstico de neumonía Sars-CoV-2 e insuficiencia respiratoria refractaria a oxigenoterapia, por lo que se procede a intubación orotraqueal con ventilación mecánica a alto flujo. Tras varias semanas se observa incremento de los niveles de Dímero-D, sin otros datos relevantes en la analítica ni clínica de origen abdominal o fiebre, solicitándose TC de tórax para descartar tromboembolismo pulmonar. En los cortes de abdomen superior incluidos se observa gas en vasos portales y gas intramural gástrico. Se amplía estudio con TC abdominal con contraste observándose: líneas de gas adyacentes a la mucosa del fundus disecando su pared, en relación con neumatosis y gas en ramas portales centrales y distales izquierdas y en ramas arteriales perigástricas tanto de la curvatura mayor como menor. No se observa engrosamiento ni hipocaptación de contraste de la pared sugestivo de isquemia ni signos de neumoperitoneo. Hallazgos compatibles con enfisema gástrico benigno, dada la situación clínica favorable de la paciente y los hallazgos radiológicos. Se pauta antibioterapia para descartar gastritis enfisematosa. El TC de control a los dos días siguientes fue estrictamente normal con resolución espontánea de los hallazgos descritos en imagen previamente, apoyando nuestro diagnóstico.
Discusión:
Ante los hallazgos de gas dentro de la pared del estómago debemos hacer un diagnóstico diferencial entre estas patologías: enfisema gástrico benigno y gastritis enfisematosa, cuya principales diferencias son la clínica, analítica y hallazgos radiológicos. La gastritis enfisematosa es una patología muy importante a descartar por su pronóstico fatal y su alta morbimortalidad. Se trata de una infección de la pared del estómago, previamente dañada, producida por la invasión de microorganismos productores de gas. Clínicamente cursa con dolor abdominal, vómitos e inestabilidad hemodinámica, requiriendo en muchos casos medidas terapéuticas invasivas. En cambio, el enfisema gástrico benigno es un hallazgo radiológico poco habitual, pero con un pronóstico mucho más favorable y resolución espontánea en pocos días de los hallazgos en imagen. Las causas son variadas, desde el aumento de la presión intraluminal gástrica (obstrucción intestinal), la etiología traumática (endoscopias o sonda nasogástrica) hasta los vómitos de gran intensidad o la disección de aire desde el mediastino (ventilación mecánica, como podría ser en nuestro caso dado los antecedentes de la paciente, neumotórax o rotura de una bulla pulmonar). Se produce cuando la mucosa gástrica se lesiona o erosiona, provocando la entrada de gas dentro de la pared, disecando sus capas, sin que posteriormente llegue a infectarse. Así mismo, se puede producir la disección de la pared vascular con entrada de gas en los vasos venosos portales e incluso arteriales. Dentro de los hallazgos radiológicos no suele asociar engrosamiento mural ni edema. Clínicamente cursa con una afectación abdominal leve o prácticamente asintomática, como es nuestro caso.
Conclusión:
Ante los hallazgos de gas dentro de la pared del estómago debemos hacer un diagnóstico diferencial entre estas patologías: enfisema gástrico benigno y gastritis enfisematosa, cuya principales diferencias son la clínica, analítica y hallazgos radiológicos. La gastritis enfisematosa es una patología muy importante a descartar por su pronóstico fatal y su alta morbimortalidad. Se trata de una infección de la pared del estómago, previamente dañada, producida por la invasión de microorganismos productores de gas. Clínicamente cursa con dolor abdominal, vómitos e inestabilidad hemodinámica, requiriendo en muchos casos medidas terapéuticas invasivas. En cambio, el enfisema gástrico benigno es un hallazgo radiológico poco habitual, pero con un pronóstico mucho más favorable y resolución espontánea en pocos días de los hallazgos en imagen. Las causas son variadas, desde el aumento de la presión intraluminal gástrica (obstrucción intestinal), la etiología traumática (endoscopias o sonda nasogástrica) hasta los vómitos de gran intensidad o la disección de aire desde el mediastino (ventilación mecánica, como podría ser en nuestro caso dado los antecedentes de la paciente, neumotórax o rotura de una bulla pulmonar). Se produce cuando la mucosa gástrica se lesiona o erosiona, provocando la entrada de gas dentro de la pared, disecando sus capas, sin que posteriormente llegue a infectarse. Así mismo, se puede producir la disección de la pared vascular con entrada de gas en los vasos venosos portales e incluso arteriales. Dentro de los hallazgos radiológicos no suele asociar engrosamiento mural ni edema. Clínicamente cursa con una afectación abdominal leve o prácticamente asintomática, como es nuestro caso.
Bibliografía:
1. A. Misro, H. Sheth. Diagnostic dilemma of gastric intramural air. Annals The Real College of Surgeons of England. Octubre 2014. 96(7): e11-e13. DOI: 10.1308/003588414X13946184901128 2. C. Roig Salgado, E. Santa Eulalia Mainegra, P. J. Sanchez Santos, R. Sanjuán Domingo, L. Fatahi Bandpey, A. M. Jara Díaz; Teruel/ES, Valencia/ES, Calatayud/ES. Diagnóstico diferencial del enfisema gástrico benigno. Congreso Nacional SERAM. 2014. Poster S-1301. DOI: 10.1594/seram2014/S-1301. 3. Lungan, Camelia; Parlorio de Andrés, Elena; Vázquez Olmos, Carlos; Olalla Muñoz, José Ramon; Gualda Suárez, Carlos; Rams Sánchez, Esther. Etiología y significación clínica del aire visceral e intravenoso en el abdomen. Congreso Nacional SERAM. 2008. Poster 1774. 4. Vikas Shah et al. ‘Gastric emphysema’. Radiopaedia.org