Hospital: Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia
Ciudad:
Nº:
Aut@r o Autores: Carla Fuster Such, María del Mar Iglesias González, Sandra Sánchez Jiménez, Eduardo Alías Carrascosa, María del Carmen Ojados Hernández, María José Martínez Cutillas.,
Presentación:
Varón de 43 años con antecedentes de cáncer de cavum tratado mediante quimioterapia y radioterapia cervical con hipotiroidismo residual en tratamiento farmacológico. Acude a urgencias cinco días después de ser intervenido de hemitiroidectomía derecha e istmectomía por nódulo en istmo, tras comenzar con febrícula, odinofagia y cervicalgia en los últimos dos días. A su llegada a urgencias el paciente se encuentra afebril y con buen estado general. En la región cervical anterior se observa la herida quirúrgica con importante edema y eritema local. Asocia leucocitosis con desviación izquierda y elevación de la PCR. Por lo que se realiza Tc cervical de urgencia identificándose una colección de componente aéreo mayoritariamente y mínima cantidad de líquido en su interior en posición declive. Además, se observa pequeña burbuja de aire adyacente a la pared anterior de la tráquea, hallazgos sugestivos de fístula traqueal. Se procede al drenaje urgente de la colección y posteriormente se realiza una fibrobroncoscopia identificándose en la zona antero-lateral derecha de la región superior de la tráquea la rotura traqueal con tejido de cicatrización / escara, confirmándose la fístula traqueal. Finalmente, se decide manejar mediante tratamiento conservador observando en controles posteriores una evolución favorable del paciente.
Discusión:
La primera tiroidectomía parcial realizada con éxito fue en 1791 por el Dr. Desault, pero estas operaciones asociaban una alta mortalidad. Sin embargo, actualmente es una de las intervenciones más frecuentes y seguras mundialmente debido al avance en el conocimiento de la anatomía y patología tiroidea y a técnicas quirúrgicas mejoradas. A pesar de su buena evolución, la tiroidectomía aun presenta complicaciones (incidencia global de 0 a 54,4%) que repercuten en la calidad y seguridad de la vida de los pacientes. Ya que, pueden ser graves y llegar a provocar su muerte. Dentro de las distintas complicaciones postquirúrgicas encontramos el hipoparatiroidismo, lesión del nervio laríngeo recurrente, lesión de la rama externa del nervio del nervio laríngeo superior, hemorragia postoperatoria, lesión del conducto torácico, edema laríngeo, traqueoespasmo, lesión traqueal y esofágica. Destacando la lesión traqueal, se trata de una complicación rara (<1%), cuyos signos radiológicos frecuentes son el enfisema subcutáneo y el neumomediastino. Se puede detectar de forma precoz intraoperatoriamente, disminuyendo así la morbi-mortalidad, pero, si se identifica posteriormente puede ser grave e incluso mortal. Son mucho los factores de riesgo implicados en su aparición, como la edad, sexo femenino, peso de la glándula tiroides, intubación prolongada, disminución del riego sanguíneo a la tráquea, disección de los ganglios linfáticos, y, por último, la tos postoperatoria incontrolada. El tratamiento de las complicaciones puede ser conservador o quirúrgico, según el tamaño de la lesión. Si la lesión es pequeña sin pérdida de aire en el mediastino, se trata de forma conservadora con reposo, antibióticos e inhibición de la tos. Y si fracasa, se realizará el cierre primario de la herida con sutura. Por otro lado, las heridas de gran tamaño o contaminadas, se pueden tratar de varios modos siendo el más eficaz el cierre con sutura con / sin colgajo muscular.
Conclusión:
La primera tiroidectomía parcial realizada con éxito fue en 1791 por el Dr. Desault, pero estas operaciones asociaban una alta mortalidad. Sin embargo, actualmente es una de las intervenciones más frecuentes y seguras mundialmente debido al avance en el conocimiento de la anatomía y patología tiroidea y a técnicas quirúrgicas mejoradas. A pesar de su buena evolución, la tiroidectomía aun presenta complicaciones (incidencia global de 0 a 54,4%) que repercuten en la calidad y seguridad de la vida de los pacientes. Ya que, pueden ser graves y llegar a provocar su muerte. Dentro de las distintas complicaciones postquirúrgicas encontramos el hipoparatiroidismo, lesión del nervio laríngeo recurrente, lesión de la rama externa del nervio del nervio laríngeo superior, hemorragia postoperatoria, lesión del conducto torácico, edema laríngeo, traqueoespasmo, lesión traqueal y esofágica. Destacando la lesión traqueal, se trata de una complicación rara (<1%), cuyos signos radiológicos frecuentes son el enfisema subcutáneo y el neumomediastino. Se puede detectar de forma precoz intraoperatoriamente, disminuyendo así la morbi-mortalidad, pero, si se identifica posteriormente puede ser grave e incluso mortal. Son mucho los factores de riesgo implicados en su aparición, como la edad, sexo femenino, peso de la glándula tiroides, intubación prolongada, disminución del riego sanguíneo a la tráquea, disección de los ganglios linfáticos, y, por último, la tos postoperatoria incontrolada. El tratamiento de las complicaciones puede ser conservador o quirúrgico, según el tamaño de la lesión. Si la lesión es pequeña sin pérdida de aire en el mediastino, se trata de forma conservadora con reposo, antibióticos e inhibición de la tos. Y si fracasa, se realizará el cierre primario de la herida con sutura. Por otro lado, las heridas de gran tamaño o contaminadas, se pueden tratar de varios modos siendo el más eficaz el cierre con sutura con / sin colgajo muscular.
Bibliografía:
– Husain R, Alnasser A, Al Duhileb M. First tracheal ring fracture in a complex thyroid surgery. Int J Surg Case Rep. 2020;66:309-312. https://doi.org/10.1016/j.ijscr.2019.12.012 – Jin S, Sugitani I. Narrative review of management of thyroid surgery c