Espondilodiscitis Dorsal

Hospital: Hospital Universitario Virgen de la Victoria.
Ciudad: Málaga
Nº: C2015-268
Aut@r o Autores: L. Domí­nguez Gómez, A. Rodrí­guez Molina, M.J. Regaña Feijoó,

Presentación:
Mujer, 48 años. Dolor hipogástrico súbito y mareos. Apirética. Portadora de DIU. EF: dolor en FID, Blumberg +.

Discusión:
Hallazgos iniciales de las pruebas de imagen y diagnóstico de presunción:Ecografí­a abdominal: lí­quido libre en espacio Douglas, sin visualizar apéndice cecal. TC sin contraste de pelvis: ciego en localización pélvica y apéndice cecal de calibre normal, en contacto con la pared uterina y anejo derecho. Ecografí­a ginecológica: estructura irregular y tubular parauterina derecha sugestiva de trompa derecha arrosariada. La paciente ingresa con diagnostico de EPI, se retira DIU y comienza tratamiento especí­fico. . Empeoramiento clí­nico y analí­tico (aumento progresivo de PCR). Realizamos TC de abdomen con contraste: aumento del tamaño tubárico bilateral y colección organizada en espacio de Douglas. Apéndice cecal de calibre normal. Compatible con absceso tuboovárico. Se procede a cirugí­a. Relectura del caso: Tras empeoramiento pese a tratamiento especifico para EPI, en el segundo TC se orienta el diagnóstico únicamente hacia patologí­a ginecológica, no incluyendo en diagnósticoi diferencial complicación de proceso apendicular pélvico. La cirugí­a confirma origen apendicular del absceso pélvico. Reflexión docente: Uno de los principales diagnósticos diferenciales con la apendicitis aguda es la patologí­a ginecológica. Diferenciarlos es un reto cuando la localización de la base cecal y apéndice es atí­pica. La vecindad del apéndice cecal a estructuras ginecológicas provoca hallazgos radiológicos ambiguos, simulando patologí­a ginecológica y enmascarando el origen apendicular. La clave del caso está en el empeoramiento clí­nico y analí­tico pese al tratamiento. En estos casos, debemos replantearnos en el diagnóstico diferencial la complicación apendicular.

Conclusión:
Hallazgos iniciales de las pruebas de imagen y diagnóstico de presunción:Ecografí­a abdominal: lí­quido libre en espacio Douglas, sin visualizar apéndice cecal. TC sin contraste de pelvis: ciego en localización pélvica y apéndice cecal de calibre normal, en contacto con la pared uterina y anejo derecho. Ecografí­a ginecológica: estructura irregular y tubular parauterina derecha sugestiva de trompa derecha arrosariada. La paciente ingresa con diagnostico de EPI, se retira DIU y comienza tratamiento especí­fico. . Empeoramiento clí­nico y analí­tico (aumento progresivo de PCR). Realizamos TC de abdomen con contraste: aumento del tamaño tubárico bilateral y colección organizada en espacio de Douglas. Apéndice cecal de calibre normal. Compatible con absceso tuboovárico. Se procede a cirugí­a. Relectura del caso: Tras empeoramiento pese a tratamiento especifico para EPI, en el segundo TC se orienta el diagnóstico únicamente hacia patologí­a ginecológica, no incluyendo en diagnósticoi diferencial complicación de proceso apendicular pélvico. La cirugí­a confirma origen apendicular del absceso pélvico. Reflexión docente: Uno de los principales diagnósticos diferenciales con la apendicitis aguda es la patologí­a ginecológica. Diferenciarlos es un reto cuando la localización de la base cecal y apéndice es atí­pica. La vecindad del apéndice cecal a estructuras ginecológicas provoca hallazgos radiológicos ambiguos, simulando patologí­a ginecológica y enmascarando el origen apendicular. La clave del caso está en el empeoramiento clí­nico y analí­tico pese al tratamiento. En estos casos, debemos replantearnos en el diagnóstico diferencial la complicación apendicular.

Bibliografía:
Nuno Pinto Leite, José M. Pereira, Rui Cunha, Pedro Pinto and Claude Sirlin. CT Evaluation of Appendicitis and Its Complications: Imaging Techniques and Key Diagnostic Findings. American Journal of Roentgenology. 2005;185: 406-417 Paul Nikolaidis, Caroline M. Hwang, Frank H. Miller and Nicholas Papanicolaou.The Nonvisualized Appendix: Incidence of Acute Appendicitis When Secondary Inflammatory Changes Are Absent. American Journal of Roentgenology. 2004;183: 889-892

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