Hospital: Hospital Universitario Central de Asturias
Ciudad: Oviedo
Nº: C2017-470
Aut@r o Autores: Lucía Terán Álvarez Karen del castillo Arango, Juan Sanz Díaz, Diego Rubio Solís, Laura Garcia Suárez, Sandra Sánchez García
Presentación:
Varón de 23 años que acude a urgencias por herida de arma blanca en el costado izquierdo tras agresión, estable hemodinámicamente y sin antecedentes de interés. Se realiza angioTC toracoabdominal urgente en fase arterial y venosa con los siguientes hallazgos: Discreto derrame pleural derecho y moderado derrame pericárdico de densidad elevada compatible con hemopericardio. En ápex cardiaco se identifica un área hipodensa mal definida que en el contexto clínico es compatible con laceración cardíaca. Mínimo neumotórax laminar apical izquierdo y neumomediastino superior. Pequeño hematoma subcutáneo de 4 cm en región mamilar izquierda. Mínima cantidad de líquido libre perihepático y perivesicular con edema periportal asociado, sugestivo de hígado de congestión en el contexto de insuficiencia cardíaca aguda. Se realiza ecocardiografía transtorácica urgente que confirma el hemopericardio. El paciente comienza con hipotensión y signos de taponamiento cardíaco, por lo que cirugía cardiaca decide intervención quirúrgica urgente que confirma laceración en ápex del VI.
Discusión:
La lesión cardíaca penetrante es una emergencia con alta mortalidad, generalmente provocada por armas de fuego o armas blancas. La mayor parte de los pacientes son varones jóvenes, y es la pared anterior del VD el sitio más frecuentemente afectado debido a su disposición más anterior en la cavidad torácica. La posibilidad de lesión cardiaca ha de considerarse en todo paciente con heridas de arma blanca, particularmente si afectan al hemitórax izquierdo. Las causas más frecuentes de muerte son el shock hemorrágico y el taponamiento cardiaco. En pacientes estables, la TC de tórax es útil para identificar hemopericardio y compresión cardíaca resultante de hematomas mediastínicos, así como otras complicaciones como defectos del septo ventricular, pseudoaneurismas o laceraciones cardíacas.
Conclusión:
La lesión cardíaca penetrante es una emergencia con alta mortalidad, generalmente provocada por armas de fuego o armas blancas. La mayor parte de los pacientes son varones jóvenes, y es la pared anterior del VD el sitio más frecuentemente afectado debido a su disposición más anterior en la cavidad torácica. La posibilidad de lesión cardiaca ha de considerarse en todo paciente con heridas de arma blanca, particularmente si afectan al hemitórax izquierdo. Las causas más frecuentes de muerte son el shock hemorrágico y el taponamiento cardiaco. En pacientes estables, la TC de tórax es útil para identificar hemopericardio y compresión cardíaca resultante de hematomas mediastínicos, así como otras complicaciones como defectos del septo ventricular, pseudoaneurismas o laceraciones cardíacas.
Bibliografía:
Carlos S. Restrepo, Fernando R. Gutierrez, et al. Imaging Patients with Cardiac Trauma. RadioGraphics 2012,32:633-49. 3.

A) RX tórax en proyección anteroposterior: aumento de tamaño de la silueta cardíaca y derrame pleural izquierdo. B) TC de tórax con CIV en plano axial: Derrame pericárdico de alta densidad compatible con hemopericardio (flecha larga). Derrame pleural izquierdo (flecha corta). Área hipodensa en ápex cardíaco en relación con laceración (asterisco). C) Reconstrucción coronal oblicua de TC de tórax con CIV: pequeño hematoma subcutáneo izquierdo (flecha corta), hemopericardio (flecha larga) y laceración cardíaca (asterisco). La línea punteada representa la probable trayectoria que siguió el arma blanca. D) Corte axial a nivel hepático con CIV: Edema periportal (flecha larga) y dilatación de venas suprahepáticas (flecha corta) como signos de insuficiencia cardíaca aguda.