Complicación rara del quiste hidatídico: fistulización cutánea espontánea.

Hospital: Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida
Ciudad:
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Aut@r o Autores: Eugènia Saureu Rufach, Javier Díez Garcia, Kyong Rodríguez Rausis, Carla Miró Ballesté, Renato Silva Drumond, Robert Begué Gómez,

Presentación:
Varón de 68 años que acude a urgencias por bultoma doloroso en epigastrio de 4 días de evolución sin fiebre asociada, orientado como hernia abdominal encarcelada. Analíticamente presenta elevación discreta de la PCR. En urgencias se le realiza RX de abdomen en la que se observa una lesión calcificada en la zona de la apófisis xifoides. Comentado el paciente con cirugía, se decide estudio mediante TC en el que se objetiva una lesión quística en el segmento III de LHI con calcificaciones en su interior y fistulización cutánea. Se ingresa al paciente para ampliar estudio, realizando una RM en la que se observa una extensa lesión que se extiende hacia la pared abdominal anterior a través de un trayecto fistuloso, junto con cambios inflamatorios en la grasa subcutánea. Con los datos obtenidos, se sugiere como primera opción diagnóstica, quiste hidatídico fistulizado. Durante el ingreso, el paciente presenta picos febriles y aumento de la PCR, con serología por Echinococcus granulosus negativa. Se decide intervención quirúrgica para drenaje del absceso y segmentectomía hepática III. El análisis de anatomía patológica confirma lesión compatible con quiste hidatídico abscesificado.

Discusión:
El quiste hidatídico es una enfermedad parasitaria de distribución mundial causada por Echinococcus sp , considerada una zoonosis en la que el perro es el huésped definitivo y el humano el huésped accidental. Puede localizarse en casi cualquier órgano, siendo el más afectado el hígado y después el pulmón. Normalmente cursan asintomáticos, pero las complicaciones como la rotura (perforación y fistulización), infección, anafilaxia y compresión de estructuras vecinas pueden causar síntomas clínicos, siendo la fistulización una complicación poco frecuente. La fistulización cutánea espontánea es una complicación rara del quiste hidatídico hepático, con pocos casos descritos en la literatura. Lo más frecuente es que el quiste se localice en LHD y fistulice a pared abdominal lateral, a diferencia de los quistes de LHI, que son menos frecuentes y que fistulizan a pared anterior. La fistulización se produce por la infección y el roce repetido del quiste con la pared abdominal por los movimientos respiratorios, produciendo su rotura e inflamación que conduce a la necrosis y fibrosis causantes de la fistulización. Suele producirse en quistes hidatídicos antiguos cuyo periciclo ha sufrido cambios inflamatorios crónicos. Las manifestaciones radiológicas de la enfermedad hidatídica son muy variadas y dependen del estadio evolutivo de la enfermedad, las complicaciones y la localización de la lesión. En cuanto al diagnóstico serológico, el 10-20% de las hidatidosis hepáticas no producen anticuerpos, dando lugar a falsos negativos que no permiten excluir el diagnóstico, como en el caso de nuestro paciente. Respecto al tratamiento, es importante un abordaje médico-quirúrgico para disminuir la recurrencia en estos pacientes. La cirugía más adecuada es la resección en bloque de las lesiones hidatídicas junto con la región cutánea enferma y el trayecto de la fístula.

Conclusión:
El quiste hidatídico es una enfermedad parasitaria de distribución mundial causada por Echinococcus sp , considerada una zoonosis en la que el perro es el huésped definitivo y el humano el huésped accidental. Puede localizarse en casi cualquier órgano, siendo el más afectado el hígado y después el pulmón. Normalmente cursan asintomáticos, pero las complicaciones como la rotura (perforación y fistulización), infección, anafilaxia y compresión de estructuras vecinas pueden causar síntomas clínicos, siendo la fistulización una complicación poco frecuente. La fistulización cutánea espontánea es una complicación rara del quiste hidatídico hepático, con pocos casos descritos en la literatura. Lo más frecuente es que el quiste se localice en LHD y fistulice a pared abdominal lateral, a diferencia de los quistes de LHI, que son menos frecuentes y que fistulizan a pared anterior. La fistulización se produce por la infección y el roce repetido del quiste con la pared abdominal por los movimientos respiratorios, produciendo su rotura e inflamación que conduce a la necrosis y fibrosis causantes de la fistulización. Suele producirse en quistes hidatídicos antiguos cuyo periciclo ha sufrido cambios inflamatorios crónicos. Las manifestaciones radiológicas de la enfermedad hidatídica son muy variadas y dependen del estadio evolutivo de la enfermedad, las complicaciones y la localización de la lesión. En cuanto al diagnóstico serológico, el 10-20% de las hidatidosis hepáticas no producen anticuerpos, dando lugar a falsos negativos que no permiten excluir el diagnóstico, como en el caso de nuestro paciente. Respecto al tratamiento, es importante un abordaje médico-quirúrgico para disminuir la recurrencia en estos pacientes. La cirugía más adecuada es la resección en bloque de las lesiones hidatídicas junto con la región cutánea enferma y el trayecto de la fístula.

Bibliografía:
– Zeynep Sener Bahce, MD, Sami Akbulut, MD, Ulas Aday. Cutaneous fistulization of the hydatid disease. A PRISMA-compliant systematic review. Medicine. 2016; 38: e4889. https://doi.org/10.1097/md.0000000000004889 – Iván Pedrosa, Antonio Sa&iacut

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